Archivo - Consulta médica de una doctora con una paciente. - ISTOCK - Archivo
MADRID 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) y la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) han reclamado este viernes medidas evaluables que garanticen la igualdad de género en el ámbito sanitario y académico, con el objetivo de reducir la segregación, evitar la pérdida de talento femenino, corregir desigualdades salariales y erradicar la violencia y el acoso.
Así lo recogen en el posicionamiento conjunto que han difundido con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra este domingo. En este documento, inciden en que la igualdad de género "no es un gesto simbólico del 8M", sino una "condición indispensable de calidad científica, ética institucional y buen funcionamiento del sistema sanitario y académico".
Ambas sociedades han advertido de la persistencia de "techos de cristal" que dificultan el acceso de las mujeres a puestos de liderazgo y toma de decisiones, incluso en ámbitos altamente feminizados como la salud pública. Esta falta de representatividad en órganos directivos, jefaturas o espacios de mayor prestigio influye en qué se investiga, qué se financia y qué se reconoce como mérito científico.
En paralelo a este fenómeno, han apuntado al de las "escaleras resbaladizas", que describe la pérdida progresiva de mujeres a medida que se avanza en la carrera profesional, como resultado de pequeños sesgos acumulados en procesos de selección, evaluación, visibilidad o acceso a redes de liderazgo. A su juicio, la solución no puede depender de decisiones individuales, sino de la revisión de procedimientos y estructuras organizativas.
En este sentido, han señalado que la distribución desigual del trabajo doméstico y de cuidados penaliza a las mujeres de forma "desproporcionada" en sistemas de promoción y reconocimiento que premian la disponibilidad continua y la movilidad. En el ámbito sanitario, la rigidez de turnos, guardias y jornadas prolongadas agrava este impacto, con consecuencias en ingresos, carrera profesional y seguridad económica.
SEE y SESPAS también han puesto el foco en las brechas salariales y han demandado la realización de auditorías periódicas, así como la existencia de transparencia efectiva y medidas correctoras con calendario y mecanismos de seguimiento.
Asimismo, han advertido de que la violencia y el acoso laboral y sexual suponen riesgos psicosociales graves, con efectos sobre la salud mental, la motivación y la permanencia en el sistema. Según han precisado, en el sector sanitario, las agresiones afectan mayoritariamente a mujeres y presentan elevados niveles de infradenuncia, lo que exige protocolos eficaces, canales seguros y garantías frente a represalias.
Las sociedades científicas han insistido en que las desigualdades de género no son un asunto sectorial, sino un determinante estructural que impacta en la calidad del conocimiento, la fortaleza de las instituciones y la salud de la población.