Archivo - Doctora en una consulta médica. - DEMAERRE/ISTOCK - Archivo
MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha alertado este miércoles de las desigualdades estructurales en salud que afectan a la población gitana, y en especial a las mujeres, que suelen presentar peores indicadores de salud y enfrentan barreras en el acceso a atención sociosanitaria.
El Grupo de Género, Diversidad Afectivo-Sexual y Salud (GEyDIS) de la SEE ha publicado un posicionamiento por el Día Internacional del Pueblo Gitano en el que explica que las desigualdades en salud que perjudican a las mujeres gitanas no se derivan solo de factores individuales, sino de determinantes sociales estructurales.
Según han detallado los epidemiólogos, se observa en las mujeres gitanas una mayor prevalencia de enfermedades crónicas, obesidad y una peor salud autopercibida, asociadas a factores como la pobreza, la exclusión social o la precariedad energética.
Entre los factores que perjudican la salud de este colectivo, la SEE considera "clave" la sobrecarga que asumen las mujeres en lo que se refiere al cuidado de la familia, que tiene un impacto "directo y acumulativo" en su salud mental.
A pesar de la cobertura universal del Sistema Nacional de Salud (SNS), la SEE ha advertido de el racismo estructural limita el acceso a la atención, generando desconfianza y dificultando el acceso a la atención preventiva y continuada.
A este respecto, los expertos han manifestado las "inequidades" que enfrentan las mujeres gitanas en el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, con una menor participación en programas de cribado, dificultades en el acceso a la planificación familiar o experiencias de discriminación en la atención sanitaria.
Por todo ello, han reclamado la adaptación de los servicios sanitarios desde una perspectiva de género y culturalmente competente. "Garantizar la equidad en el acceso al sistema sanitario implica no solo eliminar barreras administrativas, sino también abordar los sesgos y prácticas discriminatorias que persisten en la atención", han subrayado.
VIOLENCIA DE GÉNERO
La sociedad científica también ha puesto el foco en las barreras adicionales que sufren las mujeres gitanas para denunciar situaciones de violencia de género y acceder a recursos de protección. Entre ellas, se ha referido a la desconfianza institucional derivada de experiencias previas de discriminación, la falta de formación de profesionales de primera línea y la persistencia del antigitanismo estructural.
Por ello, ha demandado que la respuesta institucional frente a la violencia de género incorpore una perspectiva cultural y comunitaria que garantice el acceso equitativo a los recursos de protección.
Asimismo, ha señalado que las mujeres gitanas LGTBIQ+ enfrentan una triple discriminación, por razón de género, pertenencia étnica y orientación sexual o identidad de género. "Esta intersección incrementa su invisibilidad, el riesgo de exclusión social y comunitaria, y los problemas de salud mental asociados al aislamiento", ha alertado.
En el Día Internacional del Pueblo Gitano, la SEE ha insistido en la importancia de que se elaboren políticas sanitarias, sociales y de igualdad con un enfoque interseccional para abordar las desigualdades mencionadas. En esta línea, ha propuesto mejorar la accesibilidad de los servicios, formar en competencia cultural a los profesionales y reforzar estrategias de mediación comunitaria.