Embarazo: un macroestudio halla una media de 45 tóxicos cotidianos en el cuerpo de las gestantes

Archivo - Embarazada, preeclampsia, hipertensión
Archivo - Embarazada, preeclampsia, hipertensión - SKYNESHER/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: lunes, 22 junio 2026 8:08

   MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva investigación de la Facultad de Medicina Gillings de la UNC y la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, ambas en Estados Unidos, ha descubierto que las mujeres embarazadas están expuestas a docenas de sustancias químicas cotidianas, muchas de las cuales pueden afectar la precocidad del parto o el peso del niño al nacer.

   En uno de los estudios más extensos realizados hasta la fecha sobre la exposición a sustancias químicas durante el embarazo, este trabajo publicado en 'JAMA Network Open', ha revelado que las mujeres embarazadas están expuestas a decenas de sustancias químicas cotidianas, muchas de las cuales pueden influir en la edad gestacional o el peso al nacer del bebé. Estas consecuencias repercuten en la salud del niño a lo largo de su vida.

   La investigación revela que las mujeres embarazadas participantes en el estudio estuvieron expuestas a un promedio de 45 sustancias químicas diferentes, entre ellas ftalatos, plastificantes de reemplazo, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y fenoles halogenados. Estas sustancias químicas se encuentran en alimentos, agua, contaminación atmosférica, productos de cuidado personal, fragancias y otros objetos domésticos.

   "Es difícil evitar estas sustancias químicas porque se encuentran en una amplia gama de productos que usamos a diario. Puede ser complicado saber si los productos las contienen, e incluso cuando lo sabemos, nuestro control sobre la exposición es limitado", acuña la primera autora, Jessie Buckley, doctora en epidemiología y profesora de la Escuela Gillings.

"Si bien existen algunas medidas prácticas que las personas pueden tomar, reducir la exposición a sustancias químicas nocivas en su origen es la forma más eficaz de proteger a los niños y las familias", señala.

   Los ftalatos y los plastificantes sustitutivos, en particular, se encuentran en muchos productos para el cuidado del bebé, como juguetes, cremas para pañales, champús y otros. En 2017, la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos prohibió de forma permanente o limitó severamente el uso de ocho ftalatos comunes en juguetes y productos infantiles debido a que la exposición a estos puede tener efectos nocivos para la salud. Sin embargo, esta medida no abarcó otros productos, incluidos los utilizados durante el embarazo. El nuevo estudio halló varios ftalatos adicionales, incluidos los que sustituyeron a los ftalatos prohibidos, y sustancias químicas plastificantes en muestras de mujeres.

   El estudio incluyó a más de 5.000 parejas de madres e hijos nacidos entre 2000 y 2021 y recopiló datos sobre sustancias químicas presentes en muestras de orina materna, duración del embarazo y peso al nacer. Los investigadores analizaron 113 sustancias químicas comunes en los hogares, el aire, los alimentos y el agua, y descubrieron que, en promedio, 45 estaban presentes en cada muestra (el máximo observado fue de 64). Posteriormente, el equipo examinó cómo las diferencias en la edad gestacional y el peso al nacer se relacionaban con la exposición a estas sustancias químicas.

   Varios ftalatos y plastificantes alternativos mostraron una asociación consistente con partos prematuros. Los ftalatos, los plastificantes de reemplazo y los HAP también se vincularon con un menor peso al nacer. Algunos compuestos químicos menos estudiados que los investigadores identificaron, incluidos los fenoles halogenados, también se asociaron con un menor peso al nacer. Los investigadores también identificaron plastificantes introducidos recientemente para reemplazar sustancias químicas tóxicas como los ftalatos. Sin embargo, estas nuevas sustancias tuvieron efectos en la salud similares a los de las sustancias químicas a las que reemplazaron.

   "Nuestro estudio subraya la necesidad de políticas más estrictas para proteger a la población de las sustancias químicas tóxicas", comenta la investigadora principal Tracey Woodruff, doctora en epidemiología y salud pública y profesora de la Universidad de Stanford. "Por ejemplo, descubrimos que varias sustancias químicas más recientes, utilizadas para reemplazar a las tóxicas, también son dañinas, lo que pone de manifiesto la importancia de evaluar adecuadamente las sustancias químicas nuevas y las de reemplazo antes de su comercialización. Además, los organismos gubernamentales que evalúan los riesgos para la salud de sustancias químicas tóxicas como los ftalatos deberían incorporar nuestros hallazgos para reducir la exposición y garantizar embarazos más saludables".

   "Nuestro estudio, junto con otros hallazgos similares, subraya la importancia de reducir la exposición a sustancias químicas que afectan al embarazo, ya que incluso pequeños cambios en el peso al nacer o la edad gestacional pueden tener repercusiones significativas en la salud de los niños", incide Buckley.

   "Las mujeres embarazadas corren el riesgo de exposición a sustancias químicas a través de múltiples fuentes, muchas de ellas fuera de su control", agrega Woodruff. "Los gobiernos y las empresas deben esforzarse más por reducir las sustancias químicas nocivas en los productos de uso diario y garantizar que las nuevas sustancias químicas sean seguras, lo que redundará en niños y familias más sanos".

   La investigación que se presenta en esta publicación fue financiada por el Programa de Influencias Ambientales en los Resultados de la Salud Infantil (ECHO, por sus siglas en inglés), de la Oficina del Director de los Institutos Nacionales de Salud.

Contador

Contenido patrocinado