Durante el embarazo hay que limitar el tiempo de sedentarismo a un máximo de ocho horas al día

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Archivo - Embarazada, preeclampsia, hipertensión - SKYNESHER/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: viernes, 7 agosto 2026 7:09

   MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Durante el embarazo, las mujeres pueden reducir su riesgo de desarrollar un trastorno hipertensivo en casi un 80% al limitar el tiempo de sedentarismo a no más de ocho horas al día y aumentar la actividad física ligera y cotidiana a al menos siete horas al día, según una investigación preliminar de la Universidad de Iowa (Estados Unidos).

   "Nuestro estudio sugiere que, en la vida real, donde las rutinas diarias varían mucho, el equilibrio entre el tiempo que pasamos sentados y el movimiento de baja intensidad a lo largo del día podría ser lo más importante", plantea la autora principal del estudio, Kara Whitaker, profesora asociada del departamento de salud, deporte y fisiología humana de la Universidad de Iowa.

   Esto no significa que el ejercicio no sea beneficioso; más bien, que en lo que respecta a los trastornos hipertensivos del embarazo, el movimiento diario y la limitación de largos periodos de sedentarismo podrían tener un papel más importante del que creíamos.

    Este estudio tuvo como objetivo identificar patrones óptimos de comportamiento y actividad durante 24 horas en los diferentes trimestres del embarazo, asociados con el menor riesgo de trastornos hipertensivos gestacionales.

   De las 470 participantes en el estudio, el 18,6% de las mujeres desarrollaron trastornos hipertensivos del embarazo (hipertensión gestacional o preeclampsia). Los comportamientos sedentarios y la actividad física ligera fueron los predictores más importantes del riesgo de trastornos hipertensivos del embarazo en todos los trimestres de la gestación.

   El patrón de actividad diaria de menor riesgo incluía aproximadamente seis horas sentado, casi ocho horas de actividad física ligera, cuatro minutos de actividad de mayor intensidad (ejercicio tradicional) y unas 10 horas de descanso. Este patrón diario se asoció con una probabilidad del 8% de padecer trastornos hipertensivos del embarazo, en comparación con el 16,9% observado entre quienes seguían un patrón diario típico.

En comparación con los patrones de movimiento diarios habituales, la combinación óptima de actividad redujo en más de la mitad el riesgo de que las mujeres padecieran afecciones relacionadas con la hipertensión durante el embarazo. En comparación con los patrones de movimiento diarios menos saludables analizados en el estudio, la combinación óptima de actividad redujo el riesgo en casi un 80%.

   El riesgo de trastornos hipertensivos del embarazo aumentó en aquellas mujeres que permanecían sentadas más de 10 horas al día o que realizaban menos de cinco horas diarias de actividad ligera. Estos hallazgos resaltan el tiempo que se pasa sentada y la actividad física ligera como comportamientos modificables clave que pueden ayudar a prevenir el desarrollo de trastornos hipertensivos del embarazo, lo que, a su vez, puede tener implicaciones importantes para la salud cardíaca de las mujeres a lo largo de su vida.

RIESGO CARDIOVASCULAR A LARGO PLAZO

La hipertensión durante el embarazo y otras afecciones adversas propias de esta etapa se asocian con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en el futuro. Si bien la actividad física y los patrones de sueño están relacionados con el riesgo de enfermedades cardiovasculares, no se han realizado muchas investigaciones sobre cómo los patrones de actividad de 24 horas durante el embarazo pueden influir en el riesgo de hipertensión.

La hipertensión arterial se presenta entre el 5% y el 10% de todos los embarazos y es la principal causa de morbilidad y mortalidad fetal y materna.

   Los resultados del estudio coinciden con las recomendaciones de la Asociación Estadounidense del Corazón sobre los "8 aspectos esenciales para la vida durante el embarazo", que animan a las mujeres a encontrar maneras de mantenerse activas a lo largo del día, dormir lo suficiente, comer alimentos saludables, controlar el colesterol y el azúcar en la sangre, así como controlar la presión arterial.

Debido a que el número de casos de trastornos hipertensivos del embarazo fue relativamente pequeño, los investigadores no pudieron analizar por separado las tasas de preeclampsia e hipertensión gestacional, y estas dos afecciones médicas podrían tener relaciones diferentes con la actividad física.

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