Descubren el beneficio/riesgo de la cirugía bariátrica para futuros embarazos

Actualizado 26/02/2015 18:10:42 CET
Parto, nacimiento
Foto: FLICKR/GEORGE RUIZ

LONDRES, 26 Feb. (Reuters/EP) -

   Investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) han descubierto que la cirugía bariátrica para perder peso permite también reducir algunos de los riesgos futuros del embarazo asociados con la obesidad, aunque también puede incrementar otros tanto para la mujer como sus bebés.

   Los resultados de su trabajo, publicado en la revista 'The New England Journal of Medicine', muestra como las mujeres que pasan por el quirófano por este motivo tienen menos probabilidades de desarrollar diabetes gestacional pero, en cambio, son más propensas a tener embarazos más cortos y dar a luz a bebés de bajo peso.

   "Tiene efectos tanto positivos como negativos para el riesgo de complicaciones en caso de un posterior embarazo", según ha destacado Kari Johansson, autor principal del estudio, que matiza que el estudio no detalla las causas de esta relación.

   Los autores recuerdan que hay varios estudios que relacionan el sobrepeso y la obesidad con un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo pero, en cambio, apenas hay datos sobre cómo puede afectar la cirugía bariátrica, que consiste en la reducción del estómago o la reconexión del intestino delgado.

   En este trabajo, se analizaron cerca de 3.000 embarazos registrados en Suecia entre 2006 y 2011, entre los cuales se incluían 596 en mujeres que previamente se habían sometido a una intervención quirúrgica para perder peso, como mucho cinco años antes.

   Las 2.356 mujeres restantes presentaban un grado de sobrepeso u obesidad similar al que tenían las mujeres operadas antes de la operación.

   En general, no hubo diferencias entre los dos grupos a la hora de sufrir un parto prematuro, ni tampoco en la aparición de anomalías de nacimiento en sus hijos.

   En cambio, se vio que alrededor del 2 por ciento de las mujeres del grupo de cirugía desarrollaron diabetes durante el embarazo, en comparación con el 7 por ciento del resto de mujeres. Asimismo, un 9 por ciento de las mujeres operadas dieron a luz a bebés excesivamente grandes, en comparación con alrededor del 22 por ciento del grupo sin cirugía.

   Además, el trabajo también mostró diferencias en los nacimientos de bebés de bajo peso, más frecuentes en las mujeres operadas (16%, frente al 8% del otro grupo). Y en la duración del embarazo también hubo diferencias (273 en mujeres operadas, 278 en el resto), aunque los autores reconocen que en ambos casos están dentro del rango normal.

¿MÁS MORTALIDAD AL NACER?

   Los investigadores también encontraron que en mujeres operadas alrededor del 2 por ciento de sus bebés acabaron falleciendo en su primer mes de vida, frente al 1 por ciento en el resto de casos.

   Pese a estos datos, no obstante, los investigadores no pueden decir si el aumento del riesgo de muerte fetal o infantil es simplemente por casualidad.

   "No tenemos una muestra lo suficientemente grande como para dar una respuesta clara sobre esto", dijo Johansson, que no obstante pide que se estudie "con más detalle" este tema en muestras más grandes de pacientes.

   En un editorial que acompaña al estudio, el profesor Aaron Caughey, de la Oregon Health and Science University en Portland (Estados Unidos) asegura que hay otros factores que podrían influir en estas tasas de complicaciones, como las sufridas en embarazos anteriores.

   "Tenemos que interpretar los resultados con cautela para diferentes tipos de cirugías", ha añadido Loralei Thornburg, de la Universidad de Rochester en Nueva York, que recuerda que el 98 por ciento de las cirugías analizadas incluía la reconexión del intestino delgado.