MADRID, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
Siete sociedades científicas han presentado este martes un documento de consenso que insta a individualizar la necesidad de realizar estudios de trombofilia e iniciar tratamiento antitrombótico cuando una mujer presenta problemas de fertilidad o complicaciones durante un embarazo.
Así lo han recogido la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Contracepción (SEC), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y la Asociación para el Estudio de la Medicina Vascular en España (ASEMEVE).
El documento 'El papel de la terapia antitrombótica y la trombofilia en mujeres con problemas reproductivos, complicaciones vasculares gestacionales y trombosis' busca arrojar luz a la variabilidad que existe en la práctica asistencial y en la evidencia científica sobre el abordaje del riesgo trombótico de la mujer a lo largo de su vida reproductiva.
"La mujer tiene un riesgo de trombosis durante toda su vida reproductiva. Primero, a la hora de elegir el anticonceptivo que va a recibir, toda la terapia hormonal, todas las técnicas de reproducción asistida el embarazo, el parto, el puerperio", ha advertido la presidenta de la SEHH y jefa de Sección de Trombosis y Hemostasia del Hospital Universitario La Paz, María Teresa Álvarez.
En este contexto, el consenso plasma a lo largo de cinco capítulos un total de 145 recomendaciones. Como ha destacado la hematóloga de la Sección de Hemostasia y Trombosis del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa Olga Gavín, la principal contribución del documento en la práctica asistencial se centra en atención especializada, al evitar que la mujer tenga que acudir a consultas de diferentes especialistas, que pueden derivar en información contradictoria.
Según ha destacado, también evitará la realización de pruebas innecesarias y el sobretratamiento de la mujer cuando no hay una evidencia que lo respalde. Gavín ha destacado que todo ello revertirá en ahorros para el sistema sanitario.
"Las mujeres vienen muchísimas veces con una etiqueta de una trombofilia que no lo es o que se les ha dicho que esa es la causa de sus abortos o de sus fallos de implantación o de su esterilidad o de su complicación vascular gestacional", ha expuesto para aseverar que no se pueden pedir pruebas de trombofilia a todas las mujeres que llegan a consulta sin analizar antes su historia clínica o antecedentes.
"No es decir que no vamos a pedir trombofilia hereditaria, por supuesto que no, porque en algunos casos sí que nos puede ayudar, pero sí hacer la solicitud de la prueba que sea más adecuada para esa paciente en ese momento y que, además, le podrá dar una solución o un tratamiento antitrombótico", ha explicado.
Por su parte, la jefa de Sección de Obstetricia Médica del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario La Paz, María de la Calle, ha advertido del sobretratamiento con heparina en mujeres embarazadas con riesgo de complicaciones. "Creo que estamos exagerando con todas las pruebas diagnósticas que estamos pidiendo a nuestras embarazadas y, luego, sobretratando por una mala interpretación de esos resultados. Y la evidencia no respalda este tratamiento para todas", ha subrayado.
VALORACIÓN DEL RIESGO TROMBÓTICO ANTES DE INICIAR ANTICONCEPTIVOS
Otro de los asuntos que aborda el consenso es la importancia de que los profesionales lleven a cabo una valoración del riesgo trombótico antes de prescribir a una mujer anticonceptivos hormonales, con el objetivo de determinar si son recomendables y, en su caso, qué tipo.
"No a toda mujer que vaya a tomar anticonceptivos hormonales hay que hacerle pruebas de trombofilia, a menos que haya tenido un antecedente trombótico (...), pero lo que sí que hay que hacer es una valoración del riesgo trombótico de esa mujer, cuál es su índice de masa corporal, si fuma, los antecedentes familiares", ha explicado De la Calle.
Olga Gavín ha coincidido en este aspecto y ha destacado la importancia de informar a la mujer sobre el riesgo para que vigile posibles signos de alarma, pero ha insistido en mandar un mensaje de tranquilidad señalando que la incidencia de eventos trombóticos tras tomar anticonceptivos es "bajísima".
En cuanto a las señales que deben hacer sospechar a una mujer de un posible evento trombótico, la hematóloga ha apuntado al dolor e hinchazón no justificadas y de aparición abrupta; la sensación de fatiga o falta de aire para respirar; dolor de cabeza que se mantiene en el tiempo y no cede con analgésicos; y, en casos más extremos, síncope.
El jefe de la Unidad de Hemostasia y Trombosis del Hospital Universitario y Politécnico La Fe, Santiago Bonanad, ha explicado que si una persona que toma anticonceptivos sufre una trombosis, lo aconsejable es realizar un estudio de causas adicionales y no achacarlo directamente al anticonceptivo porque las trombosis son "fenómenos aleatorios", aunque la acumulación de factores de riesgo incrementa la posibilidad.
Si no se encuentran factores de riesgo adicionales, el anticonceptivo con estrógenos estaría contraindicado de cara al futuro, lo que no significa que no se puedan emplear otros anticonceptivos hormonales, según han detallado los especialistas.
"Personalizar, estudiar cuándo hacer todo el estudio de tromofilia, hacerlo si va a cambiar nuestra decisión clínica, prevenir y tratar de acuerdo al riesgo real de cada mujer, individualizar las distintas fases de la vida y trabajar de forma coordinada entre especialidades a lo largo de toda su vida reproductiva", ha resumido María Teresa Álvarez que son las ideas principales del consenso.