Citología: 3 mitos que debes dejar de creer y por qué no deberías esperar a tener síntomas para hacerte una revisión

Archivo - Sentada en una silla de ginecólogo, la joven con bata de hospital espera en silencio.
Archivo - Sentada en una silla de ginecólogo, la joven con bata de hospital espera en silencio. - TEMPURA/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: martes, 27 octubre 2026 8:33

   MADRID, 27 Oct. (EDIZIONES) -

   No tener síntomas, mantener una pareja estable, o hacerse una citología todos los años son algunas de las razones por las que muchas mujeres creen que no necesitan preocuparse por el cribado del cáncer de cuello uterino. Sin embargo, estas ideas parten de falsas creencias que pueden generar confusión sobre cuándo y por qué realizarse esta prueba.

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) y las lesiones precancerosas pueden pasar inadvertidas durante años, por lo que la prevención no debe depender de la aparición de molestias. Seguir las recomendaciones de cribado correspondientes a cada edad y situación clínica, junto con la vacunación frente al VPH, permiten reducir el riesgo de desarrollar este tumor.

   Así, y a pesar de ser una prueba muy habitual, la citología sigue rodeada de muchos mitos, según reconoce en exclusiva a Europa Press Salud Infosalus la doctora Ainhoa Rodríguez Merchante, ginecóloga del Hospital Universitario Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes, Madrid), y le pedimos que cite las tres principales falsas creencias que escucha con más frecuencia en consulta sobre las citologías:

   * 'Si no tengo síntomas, no necesito hacerme una citología': Es una falsa creencia, ya que las lesiones precancerosas del cuello del útero y la infección por el virus del papiloma humano (VPH), que está relacionada con la gran mayoría de estas lesiones y con los casos de cáncer de cuello de útero, pueden no producir ningún síntoma durante años; precisamente, el objetivo del cribado es detectar estas alteraciones antes de que den problemas y por eso no debemos esperar a tener molestias para acudir a las revisiones que nos correspondan.

* 'Si tengo pareja estable o solo he tenido una pareja sexual, no necesito hacerme una citología': Tampoco es cierto porque el VPH es una infección muy frecuente que se transmite principalmente por contacto sexual y que puede permanecer latente durante años; por eso, una pareja estable o un número reducido de parejas no excluye haber estado en contacto con el virus. Además, esto no significa que debamos preocuparnos, sino que debemos seguir las recomendaciones de cribado según nuestra edad y situación clínica, independientemente de nuestra historia sexual.

    * 'Si me hago una citología todos los años, estoy más protegida frente al cáncer de cuello uterino': No necesariamente porque hacerse pruebas con mayor frecuencia de la recomendada no implica una mayor protección y puede generar exploraciones o procedimientos innecesarios.

NO ES LA ÚNICA PRUEBA DE CRIBADO

   Además, remarca esta ginecóloga en este contexto que es importante saber que la citología no es la única prueba de cribado, ya que en determinados grupos de edad se utiliza la detección del VPH de alto riesgo, que permite identificar a las mujeres con mayor riesgo de desarrollar lesiones cervicales.

    "Lo importante no es hacerse pruebas constantemente, sino seguir el programa de cribado recomendado para cada edad y situación. En definitiva, la mejor prevención consiste en disponer de información fiable, seguir las recomendaciones sanitarias, y consultar con un profesional ante cualquier duda. La vacunación frente al VPH también es una herramienta fundamental para reducir el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas y cáncer de cuello uterino", insiste esta experta.

UNA PRUEBA QUE PUEDE MARCAR LA DIFERENCIA

   Frente al miedo de algunas pacientes, describe la doctora Ainhoa Rodríguez Merchante, ginecóloga del Hospital Universitario Infanta Sofía, que es perfectamente comprensible sentir miedo, vergüenza, o incomodidad ante una exploración ginecológica, y que no tiene por qué avergonzarse por haberla pospuesto.

    "Muchas mujeres sienten lo mismo. Lo importante no es el tiempo que haya pasado, sino dar el paso de cuidarse ahora. También le explicaría que puede hablar abiertamente con el profesional sanitario sobre sus temores, pedir que le expliquen cada paso, y solicitar que la exploración se adapte a sus necesidades. No tiene por qué soportar dolor, ni sentirse juzgada. La consulta debe ser un espacio de confianza, de respeto, y de seguridad", agrega.

   ¿Por qué merece la pena dedicar unos minutos a esta prueba? Señala que porque el cáncer de cuello uterino suele desarrollarse lentamente, a partir de lesiones precancerosas que pueden detectarse antes de que se conviertan en un tumor.

    "El cribado permite identificar esas alteraciones y actuar a tiempo, incluso cuando la mujer se encuentra perfectamente bien y no tiene ningún síntoma. Además, hoy disponemos de herramientas muy eficaces para prevenir este cáncer, como la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH), y las pruebas de cribado adecuadas para cada edad y situación. Gracias a ellas podemos reducir significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad", agrega esta doctora.

   Con todo ello, destacamos que su mensaje sería que no se debe esperar a tener síntomas para que cada persona se ocupe de su salud, sí se deben dedicar unos minutos a la prevención, ya que esto podría evitar muchos años de enfermedad. "Si llevas tiempo posponiendo la revisión, no te culpabilices: pide cita, resuelve tus dudas, y da ese primer paso. A veces, cuidarse empieza simplemente por atreverse a preguntar", concluye la doctora Rodríguez.

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