El calor y frío al inicio del embarazo se asocia con diferencias en el tamaño fetal

El estudio está basado en cohortes de nacimiento de Países Bajos

Archivo - Una mujer embarazada, en una imagen de archivo
Archivo - Una mujer embarazada, en una imagen de archivo - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
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Publicado: martes, 9 junio 2026 12:25

   BARCELONA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación La Caixa, ha revelado que la exposición al calor y al frío al inicio del embarazo se asocia con diferencias en el tamaño fetal a partir del primer trimestre.

   Los resultados, basados en dos cohortes de nacimiento neerlandesas y publicados en 'International Journal of Epidemiology', sugieren que el desarrollo gestacional temprano "puede ser sensible a la temperatura ambiental", con posibles implicaciones para los resultados del nacimiento y la salud a largo plazo en un contexto de cambio climático, informa en un comunicado este martes el ISGlobal.

   Estudios previos han relacionado la exposición a temperaturas altas o bajas durante el embarazo con un mayor riesgo de complicaciones y resultados adversos en el nacimiento, "sin embargo, todavía no está claro si la temperatura ambiental influye en el desarrollo durante las fases más tempranas de la gestación".

   La investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, Esmée Essers, ha dicho que para evaluar la asociación entre la exposición a la temperatura ambiental y el desarrollo embrionario y fetal temprano, analizaron datos de una cohorte de nacimiento neerlandesa, el estudio Generation R Next (2017-2021), y replicaron los hallazgos en una cohorte independiente establecida 15 años antes, el estudio Generation R (2002-06).

   El equipo investigador estimó las temperaturas medias semanales desde el inicio del embarazo y utilizó ecografías realizadas alrededor de las semanas 8, 10 y 12 para medir la longitud cráneo-caudal, un indicador estándar del crecimiento embrionario y fetal temprano.

RESULTADOS

   La exposición a temperaturas más altas mostró asociaciones más fuertes en las primeras etapas del embarazo, especialmente entre las semanas 1 y 6; en temperaturas más bajas se asoció con la longitud cráneo-caudal durante un periodo más prolongado, entre las semanas 1 y 11; y en ambos casos no se detectaron asociaciones en las ecografías realizadas previamente, a las 8 ó 10 semanas.

   A las 12 semanas de gestación, la exposición tanto a temperaturas más frías como más cálidas se asoció con una longitud cráneo-caudal aproximadamente entre 7 y 8 milímetros menor de lo esperado para esta etapa del desarrollo.

   El equipo investigador también observó diferencias entre las dos cohortes en cuanto al momento en que la exposición a la temperatura parecía tener las asociaciones más fuertes y en relación con la magnitud de los efectos observados.

   "Estas diferencias podrían estar relacionadas con cambios en las condiciones climáticas a lo largo del tiempo, diferencias en la forma en que las poblaciones responden o se adaptan a la exposición a la temperatura, u otros factores que pueden influir en la vulnerabilidad durante el embarazo", explica Essers.

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