Publicado 07/09/2021 17:42CET

La calidad de los óvulos, directamente relacionada con la actividad mitocondrial

Laboratorio de investigación básica de Eugin en el Parc Científic de Barcelona
Laboratorio de investigación básica de Eugin en el Parc Científic de Barcelona - EUGIN

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

La calidad de los óvulos está directamente relacionada con la regulación de la actividad mitocondrial de la célula, que es la parte encargada de suministrar la mayoría de la energía necesaria para la actividad celular, según un estudio desarrollado por investigadores de los centros Eugin, de reproducción asistida y fertilidad.

Para llegar a esta conclusión, la investigación, que se ha llevado a cabo en el laboratorio de investigación básica de Eugin en el Parc Científic de Barcelona, ha desarrollado una comparación entre óvulos en diferentes estadios de maduración. En este sentido, se han analizado no solo los genes, sino también las isoformas de estos (que se encuentran presentes en los ovocitos), apuntando a la regulación de la actividad mitocondrial como uno de los mecanismos relevantes a la hora de obtener un óvulo de calidad.

Las mitocondrias de los óvulos tienen un papel muy importante durante el proceso reproductivo, ya sea natural o mediante técnicas de fecundación 'in vitro' por varias razones. Por un lado, a lo largo del proceso reproductivo (desde la maduración de los óvulos, pasando por la fecundación y el desarrollo embrionario temprano), se requiere de un correcto aporte energético, provisto mayoritariamente por las mitocondrias. Por otro lado, es necesario tener en cuenta que el óvulo es el proveedor del contenido mitocondrial del futuro descendiente.

"Por lo tanto, una carga mitocondrial correcta en el óvulo, tanto en número como en función, es determinante para un correcto desarrollo embrionario y fetal", señala la directora científica de Eugin, Rita Vassena.

En este sentido, avances como los de este estudio suponen nuevos caminos de investigación para dar respuestas a los problemas de fertilidad derivados, en muchas ocasiones, del retraso de la maternidad. En las últimas décadas, se ha incrementado en España la edad media en que las mujeres tienen su primer hijo hasta los 32 años (25 años en 1980). Sin embargo, a partir de los 35 años el potencial reproductivo de los óvulos de una mujer decrece de forma acelerada.

"A pesar de la vasta cantidad de investigaciones realizadas, aún se desconocen los determinantes esenciales que se establecen durante la maduración de los óvulos, por lo que este conocimiento nos ayuda a establecer metodologías adecuadas para seleccionar óvulos de máxima calidad", indica Vassena.

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