¿Es bueno (y útil) poner música al feto en el embarazo?

Embarazada poniendo música a su bebé en la tripa
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / KONSTANTIN POSTUMITENKO
Actualizado 15/11/2018 19:15:05 CET

   MADRID, 3 Nov. (EDIZIONES) -

   Diversas corrientes animan a las madres embarazadas a poner música a sus hijos con el objetivo de estimularles, incluso con auriculares en la propia barriga de la gestante. ¿Hasta qué punto es bueno? Aprovechando estas tendencias, en los últimos años se han lanzado dispositivos como un altavoz musical intravaginal, con el objetivo de estimular al feto musicalmente, y mejorar así su desarrollo. ¿Son últiles estás prácticas? ¿No entrañan ningún riesgo?

   En una entrevista con Infosalus, el pediatra y miembro de la Sociedad Española de Neonatología y de la Asociación Española de Pediatría, el doctor José Ramón Fernández, alerta de que no hay evidencia científica de que una estimulación musical prenatal sea beneficiosa para el desarrollo fetal.

   Así, recuerda que en 1993 la revista 'Nature' publicó un artículo que relacionaba ciertos efectos positivos sobre las habilidades de relación espacial en adolescentes que habían sido expuestos a una melodía de Mozart, en comparación con otros que no lo escuchaban o oían otros sonidos. A esto se le acuñó el término de 'Efecto Mozart'.

   "El trabajo lo hicieron solamente con 36 adolescentes a los que les pusieron música clásica. Lo comparaban con otros adolescentes a los que no les ponían nada o bien otro tipo de música. El caso es que vieron efectos de una mejoría en la percepción espacial, pero efectos transitorios. A raíz de aquí se creó una bola, un bulo que se extrapoló: Si se ponía música a un feto, incluso con auriculares en la tripa de la madre, se podía hacer que el niño fuera más inteligente o hablara antes. Esto nunca se ha probado. El estudio se realizó en adolescentes", puntualiza.

   El pediatra de la Unidad de Neonatología del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena e instructor del Grupo Español de Asistencia Inicial al Trauma Pediátrico alerta de que, una vez creado "el bulo" fue la propia revista científica la que lo desmintió años después en varios artículos científicos.

RIESGO DE SORDERA Y MALFORMACIONES

    Advierte de que a día de hoy "no se sabe si es bueno o malo para el feto". Según confirma, estudios a favor de que esta estimulación prenatal sea positiva no hay. "Sí hay estudios en animales y en niños que certifican que una exposición al ruido en etapas prenatales tiene riesgo de sordera, así como de malformaciones si además ésta tiene lugar en el primer trimestre de gestación", añade.

   Es más, el doctor Fernández sostiene que se sabe por estudios científicos emprendidos en prematuros que, una vez se encuentran en la incubadora, una exposición a ciertos niveles de ruido tiene efectos dañinos sobre el niño, como el estrés; además, precisa que el ruido les hace que sus constantes sean más inestables; o bien una fuerte exposición al ruido puede provocarles alteraciones en su neurodesarrollo, así como en la audición.

   "En las unidades de Neonatología ponemos mucho empeño en evitar la exposición de los recién nacidos prematuros al ruido excesivo. Son niños de mucho riesgo porque se trata de un cerebro que se está desarrollando y que puede verse alterado dependiendo de los estímulos que se les ofrezcan", alerta el pediatra.

   Con todo ello, el pediatra en la Unidad de Neonatología del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena aboga por la prudencia en estos casos, porque por el momento no se han visto beneficios a la estimulación musical prenatal y sí que ésta puede conllevar ciertos riesgos. 

COMPARTIR MÚSICA VÍA INTRAVAGINAL

Las investigaciones llevadas a cabo con 'Babypod', el dispositivo intravaginal que permite a las embarazadas compartir música con sus bebés,  han demostrado que los fetos oyen desde la semana 16 de embarazo, sólo si el sonido les llega por vía intravaginal, desmontando el falso mito de hablarle a la barriga de la embarazada, explican desde la compañía.

Este dispositivo se creó para estudiar la audición fetal, por parte de un equipo científico formado por investigadores, como la doctora Marisa López-Teijón, directora general de Institut Marquès; el doctor Àlex García-Faura, director científico de Institut Marquès; el doctor Manuel Bernal, Jefe de Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Clínic de Barcelona y expresidente de la Academia Europea de Otorrinolaringología y Cirugía Cervicofacial, y el doctor Alberto Prats-Galino, catedrático de Anatomía y Embriología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.

Asimismo, recuerdan que los estudios de este equipo interdisciplinar realizados sobre más de mil pacientes han sido premiados en el MIT y la Universidad de Harvard, entre los avances más innovadores del año 2017, han sido presentados en los congresos internacionales de medicina perinatal y publicados en revistas científicas de prestigio en medicina.

Además, cuenta con el sello CE como producto de consumo y está aprobado por la FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) como un producto de bienestar general, considerando que es seguro para la madre y para el bebé "y no implica una intervención o tecnología que pueda suponer riesgos para la seguridad de los usuarios".

Respecto a la intensidad del sonido que emite Babypod, explican, es similar a una conversación en tono bajo y lleva un sistema de control para que no exceda este nivel, con lo que no puede dañar el oído fetal. Por otro lado, la emisión de ondas de vibración sonora en vagina no tiene efectos adversos en el feto.

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