La brecha salarial en docencia universitaria pública en Ciencias de la Salud se eleva al 18% en perjuicio de las mujeres - CARM
MADRID 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
La brecha salarial en docencia universitaria pública en la rama de Ciencias de la Salud se eleva, de media, a un 18 por ciento en perjuicio de las mujeres, según han confirmado las sociedades españolas de Epidemiología (SEE) y de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS).
Así, con motivo de la celebración, este miércoles, 11 de febrero, del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, estas sociedades científicas han hecho énfasis en esta situación permanente en el tiempo, al tiempo que han añadido que el referido dato crece hasta el 27,4 por ciento en el caso de los complementos salariales.
El Grupo de Trabajo de Género, Diversidad Afectivo-Sexual y Salud de la SEE y SESPAS han indicado, en un posicionamiento conjunto, que, a pesar de las políticas y medidas implantadas en los últimos años, la situación de la mujer en la ciencia ha mejorado escasamente en el último lustro.
Ellas están infrarrepresentadas en la generación de conocimiento científico, en el liderazgo académico y en el desarrollo tecnológico, lo que afecta directamente a la calidad de la evidencia científica y amenaza la salud pública. Además, siguen sufriendo sesgos en los procesos de selección y contratación, así como una marcada brecha salarial.
Las autoras de este texto han afirmado que las desigualdades de género en ciencia se construyen de forma progresiva, comenzando en la adolescencia, etapa en la que los estereotipos de género y la falta de referentes femeninos influyen negativamente en las expectativas y trayectorias formativas de niñas y jóvenes.
Lo anterior ocurre especialmente en las llamadas disciplinas STEM: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Al respecto, se ha destacado el dato de que, aunque las mujeres representan una mayoría en algunos ámbitos, como las Ciencias de la Salud -son el 68 por ciento de los sanitarios colegiados en España-, persisten notables desigualdades en el acceso a puestos de responsabilidad.
De este modo, la SEE y SESPAS han aseverado que, en el caso de las solicitudes y evaluaciones positivas para la acreditación a Cátedras universitarias en esta rama, la representación femenina es tan solo del 35 por ciento. A ello se suma el hecho de que la maternidad limita la participación en estancias postdoctorales y redes internacionales y exacerba la brecha salarial.
Para finalizar, estas sociedades se han referido a la Inteligencia Artificial, campo en el que advierten un riesgo emergente por su aplicación en salud sin perspectiva de género. Esta no es una tecnología neutral, según han indicado, tras lo que han manifestado que puede reproducir y amplificar los sesgos existentes.
Ante todo ello, la SEE y SESPAS han mostrado su apuesta por una respuesta estructural y coordinada en la que se incluyan medidas como la implementación obligatoria de la coeducación y la visibilización de referentes femeninos en ciencia y salud pública, además de la revisión de los criterios de evaluación y promoción profesional e incluir la perspectiva de genéro en todos los aspectos relacionados.