Actualizado 01/04/2020 6:11:31 +00:00 CET

Un aumento de las calorías reduce los trastornos menstruales en mujeres deportistas

Mujer corriendo en la playa.
Mujer corriendo en la playa. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ERIK REIS - IKOSTUDIO

MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las mujeres deportistas que presentan trastornos menstruales pueden mejorar esta condición simplemente aumentando su ingesta de alimentos para recuperar su ciclo menstrual, según un estudio aceptado para su presentación en ENDO 2020, la reunión anual de la Sociedad Endocrina, y publicación en el 'Journal of the Endocrine Society'.

El estudio, realizado en la Universidad Estatal de Pensilvania, encontró que el ejercicio en mujeres con trastornos menstruales puede comenzar a menstruar nuevamente al consumir entre 300 y 400 calorías más al día día.

"Estos hallazgos pueden afectar a todas las mujeres que hacen ejercicio, porque muchas se esfuerzan por hacer ejercicio por razones competitivas y relacionadas con la salud, pero pueden no estar obteniendo suficientes calorías para sustentar ese ejercicio", explica la investigadora principal Mary Jane De Souza, de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Al consumir suficientes calorías, el ejercicio de las mujeres con trastornos menstruales puede evitar complicaciones asociadas con una afección conocida como Tríada de la Atleta Femenina, señala De Souza. Se trata de una condición médica que se produce por una ingesta inadecuada de alimentos que no satisface las necesidades del cuerpo. Ello conduce a trastornos menstruales y mala salud ósea y se asocia también con una alta incidencia de fracturas por estrés.

El estudio incluyó a 62 mujeres jóvenes deportistas con períodos menstruales poco frecuentes. Treinta y dos mujeres aumentaron su consumo de calorías en un promedio de 300-400 calorías por día, y 30 mantuvieron sus hábitos de ejercicio y alimentación durante el estudio de 12 meses.

Las mujeres que consumieron las calorías adicionales tenían el doble de probabilidades de tener su período menstrual durante el estudio en comparación con las mujeres que mantuvieron su rutina regular de ejercicio y alimentación.

"Esta estrategia es fácil de implementar con la ayuda de un nutricionista. No requiere receta médica y evita las complicaciones de la terapia con medicamentos --añade De Souza--. Los hallazgos alentarán a los proveedores de atención médica a intentar ayudar a las mujeres con trastornos menstruales que consumen muy pocas calorías para comer más, y esto puede ayudarlas a ser atletas más saludables y evitar complicaciones óseas".