Publicado 10/11/2021 07:52CET

Así ha afectado la COVID-19 a la salud reproductiva de las mujeres

Archivo - Mujer con mascarilla mira a través de una ventana.
Archivo - Mujer con mascarilla mira a través de una ventana. - LUCALORENZELLI/ISTOCK - Archivo

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

La salud reproductiva de las mujeres se ha visto alterada como consecuencia de la carga psicológica de la pandemia del COVID-19, y las mujeres afectadas necesitan apoyo médico y psicológico adicional, según una investigación presentada en la conferencia anual de la Sociedad de Endocrinología británica en Edimburgo (Reino Unido).

Los resultados indican que el estrés y los trastornos del sueño relacionados con la pandemia han tenido efectos adversos en los ciclos menstruales de las mujeres. Además, sugiere que son necesarios más estudios para establecer el impacto a largo plazo de la pandemia en la salud reproductiva femenina.

La pandemia de COVID-19 ha tenido un efecto perjudicial en la vida de la población mundial. Las repercusiones negativas en la salud mental se han visto agravadas por los cambios significativos en el estilo de vida diario y en los hábitos de alimentación y ejercicio, señala el estudio.

El estrés es un factor conocido que puede perturbar los ciclos menstruales de las mujeres al afectar a los niveles hormonales, además de provocar alteraciones del sueño y del peso corporal. Las hormonas del estrés pueden inhibir directamente la liberación de hormonas sexuales, mientras que las alteraciones del sueño se asocian a la infertilidad y el aumento de la grasa del vientre también se relaciona con la disfunción menstrual.

Para investigar el impacto de la pandemia en la salud reproductiva, la doctora Michelle Maher, como parte de un equipo de investigación dirigido por la doctora Lisa Owens, en Dublín (Irlanda), encuestó a más de 1.300 mujeres en abril de 2021.

Además de las medidas estándar de depresión, ansiedad y calidad del sueño, la encuesta también preguntó por sus ciclos menstruales. Las alteraciones menstruales incluían periodos irregulares, ausentes, dolorosos o abundantes y síntomas premenstruales.

El 56% de las encuestadas informó de un cambio general en sus ciclos menstruales desde el comienzo de la pandemia, el 64% informó de un empeoramiento de los síntomas premenstruales y el 54% experimentó una reducción del deseo sexual.

Las tasas de depresión severa, ansiedad y falta de sueño eran más del doble que las de los niveles prepandémicos para las mujeres en edad reproductiva. Las alteraciones del ciclo menstrual se asociaron a mayores niveles de angustia mental y falta de sueño entre las mujeres encuestadas.

La doctora Michelle Maher afirma que los resultados "ponen de manifiesto la necesidad real de proporcionar una atención médica y un apoyo de salud mental adecuados a las mujeres afectadas por las alteraciones menstruales, dada la carga psicológica sin precedentes asociada a la pandemia".

Este es el primer estudio que demuestra que las mujeres siguen experimentando alteraciones de la salud reproductiva un año después de la pandemia, y que esto se asocia con mayores niveles de angustia psicológica y falta de sueño. Las investigaciones posteriores contribuirán a una mayor comprensión del alcance de las alteraciones de la salud reproductiva y orientarán nuestra práctica y política sanitaria futuras.

La doctora Maher advierte de que "este estudio se llevó a cabo en una fase relativamente temprana del programa de vacunación contra el COVID-19, por lo que la duración de la pandemia y la eficacia de la vacuna pueden influir en los resultados futuros, por lo que es necesario realizar más investigaciones con datos objetivos y medibles".

El equipo planea ahora realizar estas encuestas a intervalos de 6 meses, para determinar el progreso e identificar cualquier efecto a largo plazo sobre la salud reproductiva y mental de las mujeres. Además de las encuestas, se recogerán mediciones más objetivas de la presión arterial, el peso, los niveles de hormonas sexuales y la ovulación de las mujeres participantes.

"Animamos a las mujeres que experimenten cualquier trastorno reproductivo (periodos irregulares, ausencia de periodos, periodos dolorosos o abundantes, síndrome premenstrual o disminución del deseo sexual), así como trastornos de la salud mental (incluidos los síntomas de bajo estado de ánimo, ansiedad, estrés y falta de sueño) a que acudan a su médico de cabecera para que las asesore", aconseja.

"Estamos planeando ofrecer apoyo a las mujeres afectadas por las anomalías del ciclo menstrual desarrollando talleres de apoyo psicológico en nuestro centro", avanza Maher.

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