Adenomiosis: qué es y cómo se trata esta enfermedad femenina

Mujer, joven, chica, una joven
PIXABAY / DANATENTIS
Publicado 07/09/2018 14:00:48CET

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

La endometriosis y la adenomiosis tienen los mismos síntomas, pueden convivir y a menudo una mujer puede tener ambas, según ha indicado la directora médica de Clínicas EVA, la doctora Fulvia Mancini, que ha manifestado que la adenomiosis es la endometriosis del útero.

El útero está formado por tres capas. En primer lugar, se encuentra la externa, llamada serosa; la intermedia, muscular, recibe el nombre de miometro; por último se encuentra, la interna o endometrio, que es donde se implanta un embrión.

Cada mes, el endometrio se deshace, sale por fuera de la vagina y forma la regla. Pero, si el endometrio en vez de salir por fuera se infiltra en el miometrio al deshacerse, se generan unas lesiones llamadas lagunas o nódulos de adenomiosis.

La endometriosis, por su parte, consiste en la presencia de tejido endometrial fuera del útero. Ambas dolencias afectan a la fertilidad y pueden provocar abortos repetidos, ya que dificultan la implantación del embrión.

Se calcula que 175 millones de mujeres en todo el mundo padecen adenomiosis, dos millones y medio de ellas en España. Además de afectar a la fertilidad, también dificulta las relaciones sexuales, debido al movimiento del útero durante las mismas, y provoca dolor no sólo durante la regla.

Sin embargo, es difícil de diagnosticar por sus características propias, ya que se necesitan equipos multidisciplinares debido a su capacidad de afectación multiorgánica.

"Existe la idea en la población general, desafortunadamente presente entre los médicos también, de que la regla duele y que hay que aguantarse", ha señalado Mancini. Por lo tanto, como no se acude a las clínicas, no se diagnostica. Su presencia se detecta con una ecografía vaginal.

Según la experta, la regla "no duele y si duele es necesario conocer el motivo. No es aceptable, no se puede pedir a la mujer que acuda al trabajo o a sus estudios con un dolor incapacitante".

¿CÓMO SE TRATA?

La píldora anticonceptiva puede reducir los síntomas "y, por lo tanto, enmascararlos", ha dicho Mancini, pero, aunque disminuye el grado de penetración de la enfermedad, no es un tratamiento per sé.

Hay dos tipos de tratamiento: médico y quirúrgico. El médico consta de la introducción en la cavidad uterina de un DIU especial que libera progesterona, una hormona que actúa sobre el endometrio e impide que crezca y se descame.

Por lo tanto, no hay regla, ni dolor. "Es un sistema fantástico con muy buenos resultaedos y tiene una tasa de satisfacción muy alta", ha indicado la doctora.

El quirúrgico, por su parte, consiste en la histerectomía o extirpación del útero. Esta solución suele proponerse a las mujeres que no tengan deseo gestacional o en las cuales el tratamiento médico haya fracasado.