Archivo - Pareja enfadada. - ISTOCK - Archivo
MADRID 14 May. (EUROPA PRESS) -
El 65 por ciento de las personas que atienden el impacto familiar de las adicciones son mujeres, principalmente madres y parejas de personas con esta problemática, según el estudio 'Intervención familiar en el tratamiento de las adicciones: un análisis exploratorio', elaborado por UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, y presentado en el marco del Día Internacional de las Familias.
El informe señala además que el papel de las familias en la intervención en adicciones se ha consolidado como un "elemento clave" tanto en el acompañamiento del proceso terapéutico como en la atención a las necesidades derivadas del impacto de la adicción. Sin embargo, este papel recae de forma mayoritaria sobre las mujeres, lo que genera situaciones de sobrecarga que no siempre son visibles ni reconocidas por los sistemas de atención.
En relación con la financiación, pone de manifiesto que casi el 70 por ciento de las entidades no cuenta con recursos específicos para la atención a familiares, lo que limita el desarrollo de programas estables y adecuados. "Esta falta de recursos se suma a la todavía insuficiente incorporación de la perspectiva de género en los programas de intervención", advierten.
Además identifica que, a mayor formación y sensibilidad en género de los equipos profesionales, mayor es la capacidad de reconocer las desigualdades existentes en el trabajo con familias y la necesidad de abordarlas de forma específica. En este marco, advierte de que muchas de las mujeres que ejercen el acompañamiento familiar presentan situaciones de sobrecarga, malestar emocional e incluso violencia de género que no siempre son detectadas ni abordadas adecuadamente.
El estudio también analiza las situaciones en las que son las mujeres quienes presentan problemas de adicción, señalando que en estos casos existe una mayor estigmatización social y una menor red de apoyo familiar. El acompañamiento suele recaer en otras mujeres del entorno, mientras que las parejas masculinas, cuando existen, pueden presentar también problemáticas de consumo o dinámicas de control que dificultan los procesos de recuperación.
"Cuando estas mujeres tienen hijos o hijas a cargo, se observa además una tendencia a acelerar los procesos de tratamiento para facilitar el retorno a los roles de cuidado", destaca el informe.
Entre las principales conclusiones, UNAD señala la importancia de integrar de manera efectiva la perspectiva de género en la intervención familiar en adicciones, dotar de financiación específica a estos programas, crear espacios de atención diferenciados para mujeres familiares, reforzar la formación profesional y detectar y abordar las violencias de género aunque no constituyan la demanda principal.
El informe, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, está realizado por la investigadora Patricia Martínez Redondo, pretende ofrecer una aproximación a la forma en que se interviene actualmente con las familias en el ámbito de las adicciones en España.