Actualizado 24/02/2021 17:20 CET

Breve guía sobre las nuevas vacunas en marcha contra la covid-19: ¿sabías que hay una de una sola dosis?

Archivo - Vacuna, jeringuilla, vial
Archivo - Vacuna, jeringuilla, vial - GETTY/URFINGUSS - Archivo

   MADRID, 24 Feb. (EDIZIONES) -

   En tan solo un año de pandemia han sido enormes los pasos que ha dado la Ciencia, sobre todo en investigación de vacunas. Cuando en marzo del año pasado se declarara el confinamiento nacional, nadie hubiera pensado que iba a ser necesario llevar la mascarilla de forma permanente ni que lo idóneo sería lograr una vacunación masiva para acabar con esta pandemia del SARS-CoV-2.

   Desde entonces, los avances en investigación han sido notables, se han desarrollado pruebas de diagnóstico casi perfectas, a la par que numerosas, así como vacunas, uno de los elementos quizás más imprescindibles para acabar con la expansión de este virus. La vacuna de Pfizer fue la primera en llegar a España en diciembre del año pasado, después la de Moderna, y seguidamente la de Astrazeneca recienemente.

   En una entrevista con Infosalus, el pediatra y consultor honorario en materia de vacunas para el Ministerio de Sanidad, así como cofundador de la Asociación Española de Vacunología (AEV), el doctor José A. Navarro-Alonso recuerda que la fórmula de AstraZeneca en España se está inyectando en personas menores de 55 años y pertenecientes a grupos prioritarios (farmacéuticos, policías, personal sanitario etc).

   Según detalla, esta fórmula precisa de un periodo de 10-12 semanas entre dosis, y su respuesta es "muy eficaz" frente a la enfermedad grave, y "moderada frente a la enfermedad leve por COVID-19".

   Uno de los puntos clave de esta vacuna, según destaca, es que parece que, en caso de que una persona vacunada con ella se infecte de COVID, se reduce la transmisión a terceras personas de la infección. "Con esta vacuna da la impresión de que se puede disminuir la portación nasofaríngea del virus, de forma que los vacunados pueden tener esa portación del virus muy baja o nula, reduciendo o impidiendo la transmisión del mismo; lo que supondría un dato de capital importancia. Ya hay datos de vacunas de Pfizer que de alguna manera intervienen, también, en la disminución de la transmisión", sostiene.

   Sobre la vacuna de la compañía alemana CureVac, actualmente en fase 3 de ensayos clínicos, el especialista dice que se puede conservar a temperaturas estándar entre 2ºC y 8ºC, lo que le confiere una logística más fácil que las de ARN mensajero hasta ahora en uso, que precisan para su conservación de temperaturas bajo cero.

   Se está ensayando también en España. Es de ARN mensajero y se espera que, si todo va bien, pueda ver la luz pronto. "A la vista de los resultados previos parece que la respuesta inmune será similar a las otras de ARN aunque con un mayor perfil de reactogenicidad (fiebre, cefalea y fatiga)", afirma la Asociación Española de Vacunología.

HAY UNA VACUNA DE UNA SOLA DOSIS

   Por otro lado, se encontraría la vacuna de Johnson&Johsnon/Janssen, para la que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) recibió el pasado 19 de febrero una aplicación solicitando su autorización para ser comercializada, bajo un procedimiento acelerado de manera que podría disponer de un dictamen para principios del mes de marzo, una vez comprobada la robustez de los datos de calidad, eficacia y seguridad, asegura la AEV.

   "Estos plazos tan estrechos se deben a que en su momento la EMA comenzó con un proceso de 'rolling review' (revisión continuada) en el que evaluó los datos proporcionados por la farmacéutica en cuanto a calidad, la inmunogenicidad y la seguridad del vector vírico no replicante, el adenovirus 26, que vehiculiza a la espícula (S), y que ya ha sido ensayada en las vacunas frente al virus ébola, HIV, virus respiratorio sincitial y Zika", agrega la asociación científica.

El doctor Navarro-Alonso destaca que esta inyección tiene una peculiaridad importante y es que plantea un esquema de vacunación de una dosis. A su vez, indica que ofrece una protección frente a la enfermedad grave "muy alta", del 85%, y frente a enfermedad moderada en función del país, porque es de las últimas ensayándose y en algunos es del 72% en enfermedad moderada, mientras que en Sudáfrica es del 57%, donde está la variante B.351 que no responde muy bien a la neutralización por los anticuerpos de vacunas.

   En cuanto a la vacuna de la farmacéutica Novavax, en fase III de ensayos clínicos, ha obtenido resultados "muy buenos" frente al SARS-CoV-2, del 90% en 15.000 voluntarios del Reino Unido, si bien en Sudáfrica su eficacia baja ante la cepa que está circulando por el país (B.351), y para la que esta vacuna sería eficaz en un 50%, explica el experto en vacunas.

   Precisamente, este mes de febrero, la EMA inició el proceso de revisión continuada (rolling review) de la vacuna. Esta fórmula consiste en una proteína que contiene minúsculas partículas de la glicoproteína S de la superficie del virus producidas en células de insecto, más un adyuvante que refuerza la respuesta inmune.

   "El esquema de vacunación consta de dos dosis y se conserva entre 2ºC y 8ºC. Una tecnología similar se utiliza para la vacuna antigripal Nanoflu, próxima a su comercialización en los Estados Unidos", agrega la Asociación Española de Vacunología.

LAS PRIMERAS VACUNAS EN LLEGAR

   En cuanto a las vacunas de Pfizer-BioNtech ('Cominarty') y Moderna, las que primero llegaron, se basan en la tecnología de ARNm o 'ARN mensajero', y se inoculan en dos dosis. La de Pfizer con una separación de 21 días, mientras que la de Moderna de 28. Su eficacia es superior al 94%.

   Cominarty debe conservarse a menos 80 grados; mientras que la de Moderna a unos 20 grados bajo cero, pero una vez descongelada dura 30 días a temperaturas entre -2 y -8ºC, que es la temperatura habitual que manejan las inyecciones del calendario sistemático, por lo que se prevé más fácil su distribución.

   La inyección de la farmacéutica Moderna tiene una presentación líquida y no hay que reconstituirla con suero salino, como sí la de Pfizer. Viene en envases de 10 dosis y Pfizer de 5, por lo que la norteamericana es más cómoda, de cara a la administración.

   Según recuerda la AEV, gracias a la vacunación de la COVID-19 la posibilidad de desarrollar un cuadro grave de enfermedad y de morir desaparece en gran parte, aunque a día de hoy se desconoce la duración de la protección que confieren estas vacunas.

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