Publicado 12/07/2022 07:17

Los adultos con cánceres de la sangre responden a la dosis de refuerzo de la vacuna, no a la inicial

Archivo - Vacuna covid-19, recuerso.
Archivo - Vacuna covid-19, recuerso. - PYROSKY/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

Menos de la mitad de los pacientes con neoplasias hematológicas generaron anticuerpos detectables después de la primera vacuna contra COVID-19, pero el 56% de los "no respondedores" produjeron anticuerpos después de recibir una dosis de refuerzo, según un estudio publicado en línea en 'CANCER', la revista de la Sociedad Americana del Cáncer.

Las personas con neoplasias hematológicas --cánceres de la sangre, como la leucemia, el linfoma y el mieloma múltiple-- tienen un sistema inmunitario deteriorado debido a su enfermedad y a su tratamiento, lo que las pone en riesgo de contraer una infección grave por COVID-19 y de experimentar una respuesta reducida a la vacunación por COVID-19.

Para el estudio, el doctor Thomas Ollila, de la Universidad de Brown, en Estados Unidos, y sus colegas analizaron retrospectivamente las respuestas de anticuerpos a la vacunación inicial y de refuerzo de COVID-19 en 378 pacientes con neoplasias hematológicas.

Se detectaron anticuerpos anti-SARS-CoV-2 en la sangre de 181 pacientes (48%) después de la vacunación inicial con una de las tres vacunas COVID-19 autorizadas o aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), y los pacientes con cáncer activo o los que habían sido tratados recientemente con una terapia de agotamiento de células inmunitarias eran los menos propensos a producir estos anticuerpos. Entre los pacientes que no obtuvieron una respuesta de anticuerpos tras la vacunación inicial, se observaron respuestas tras una dosis de refuerzo en 48 de los 85 (56%) pacientes evaluados.

A finales de febrero de 2022, 33 pacientes (8,8%) desarrollaron una infección por COVID-19, con tres muertes relacionadas con COVID-19 (0,8%). Aunque no hubo una relación significativa entre la respuesta de anticuerpos tras la vacunación y la incidencia de la infección por COVID-19, ningún paciente con respuesta de anticuerpos murió por COVID-19.

Además, ningún paciente que recibió tixagevimab más cilgavimab fue diagnosticado con una infección por COVID-19. El tixagevimab y el cilgavimab son terapias de anticuerpos que se unen a porciones no superpuestas de la proteína de espiga del SARS-CoV-2, impidiendo que el virus se una a las células y las infecte. La FDA autorizó la terapia combinada para su uso de emergencia durante la pandemia de COVID-19 como forma de ayudar a prevenir la infección por este virus en determinadas personas.

"Nuestros hallazgos se basan en la abundante literatura que muestra que los pacientes con neoplasias hematológicas tienen una respuesta deteriorada a la vacunación contra el COVID. Es importante destacar que demostramos que muchos de estos pacientes que no respondieron inicialmente sí lo harán a la vacunación de refuerzo --señala Ollila--. Además, cuando examinamos los resultados, descubrimos que las muertes por COVID-19 en la población de pacientes que revisamos sólo se produjeron en aquellos con anticuerpos indetectables, y nadie que recibiera terapia profiláctica de anticuerpos fue diagnosticado de COVID-19. Esto nos sugiere la importancia de comprobar los niveles de anticuerpos en estos pacientes y organizar una terapia profiláctica de anticuerpos."

El doctor Ollila anima a proporcionar vacunas de refuerzo a los pacientes y a priorizar la terapia profiláctica de anticuerpos cuando esté indicada. "Esto es una prueba del mundo real de que estas acciones pueden salvar vidas", subraya.

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