Publicado 05/05/2021 14:08CET

¿Cómo hacer frente al acné y a las irritaciones faciales producidas por la mascarilla?

Archivo - Acné.
Archivo - Acné. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SHIRONOSOV - Archivo

MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -

El uso prolongado de mascarillas está agravando patologías como el acné, el eccema o la rosácea, entre otros, tal y como explica la jefa de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, Cristina Villegas, por lo que propone consejos para cuidar la piel, como potenciar la limpieza y la hidratación facial, así como seguir hábitos de vida saludables.

"El uso continuado de la mascarilla provoca la falta de transpiración obstruyendo los poros de la piel, lo que puede propiciar la aparición de brotes acneicos, un fenómeno al que popularmente ya se denomina como Mascné", detalla la doctora. Además, continúa, provoca otros problemas como irritaciones o picor, sobre todo en la zona inferior del rostro. "A esto se une que las mascarillas pueden ser un foco de acumulación de bacterias. Los gérmenes pueden ir depositándose en el tejido de las mismas y empeorar el estado de la piel", concluye.

Ante esta situación, la especialista propone una serie de consejos sencillos que pueden aplicarse para cuidar la piel. En primer lugar, asegura que "lo más adecuado es prescindir de la base de maquillaje en la medida de lo posible". En caso no poder, explica, la opción más recomendable es el uso de bases más fluidas o, incluso, cremas de protección solar con color. Con el uso de productos más untosos aumenta la obstrucción de los poros y, además, la mascarilla puede mancharse con mayor facilidad, favoreciendo el aumento de las bacterias.

Asimismo, para la experta es "imprescindible" acostumbrarse a limpiar la piel de manera rutinaria, tanto por la mañana como por la noche. La limpieza matutina sirve para retirar el exceso de sebo que se segrega durante el sueño y preparar la piel para los productos que se vayan a aplicar después. Por su parte, la limpieza nocturna es fundamental para retirar el maquillaje y la suciedad que haya podido acumularse en la piel durante todo el día.

"En este sentido, para la rutina diaria es mejor decantarse por productos hipoalergénicos, sin detergentes, que limpien la piel con suavidad, dejando los más agresivos, como los peelings y las mascarillas, para llevar a cabo una limpieza más profunda una o dos veces a la semana", comenta la especialista.

Por otro lado, Villegas pone de relieve la importancia de una hidratación profunda. "Debido a que estos meses la piel está más sensible por el uso de las mascarillas y el cambio de hábitos, es importante prestar atención para que esté siempre hidratada y sana y evitar molestias como tiranteces e irritaciones", afirma.

La hidratación debe realizarse después de la rutina de limpieza, cada mañana y noche, y es recomendable encontrar productos que se adapten al tipo de piel de cada uno. A este respecto, las fórmulas 'oil-free', por ejemplo, son más adecuadas para las pieles con tendencia acneica. Otra opción muy beneficiosa son los 'sérums'.

En este sentido, otra de las recomendaciones es el uso de protección solar. "Existe la creencia popular de que la tela de las mascarillas protege del sol, pero no es así, por ello, es muy aconsejable usar protección solar siempre que se vaya a salir de casa y vayamos a estar expuestos al sol, sobre todo en primavera y verano, ya que la radiación ultravioleta es causa fundamental del deterioro de la piel", ha recomendado. "De hecho, debido a que estos meses la exposición a la luz solar ha sido menor, la piel está menos acostumbrada y puede verse dañada con mayor facilidad", advierte.

Llevar unos hábitos de vida saludables es otra de las recomendaciones a tener en cuenta. Así, evitar el tabaco, beber la cantidad de agua adecuada y llevar una dieta saludable tiene múltiples beneficios para la salud de la piel. En este sentido, el tabaco es uno de los mayores enemigos de la piel, ya que produce radicales libres y disminuye los niveles de vitamina A. Por su parte, una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, carnes magras, pescados, frutos secos o huevos, entre otros, aporta la cantidad adecuada de antioxidantes y proteínas de calidad necesarios para que la piel se mantenga sana y fuerte.

Por último, Villegas recuerda que es aconsejable utilizar mascarillas que puedan ajustarse lo máximo posible a la cara para evitar así su movimiento y fricción, además de sustituirlas siempre pasado el tiempo máximo de uso. En el caso de las mascarillas de tela, se recomienda lavarlas después de cada uso.

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