Publicado 23/03/2020 18:09:54 +01:00CET

El veneno de escorpión, prometedor para tratar el trastorno del espectro de alcoholismo fetal

Escorpión ciego 'Belisarius xambeui'
Escorpión ciego 'Belisarius xambeui' - GENERALITAT DE CATALUNYA - Archivo

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigación dirigido por el Children's National Hospital (Estados Unidos) ha demostrado que un fármaco derivado del veneno de escorpión revierte los déficits motores en modelos preclínicos de trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF), incluso administrada un mes después del nacimiento.

El TEAF, causado por el consumo de alcohol durante el embarazo, causa numerosos problemas de aprendizaje, incluyendo déficits cognitivos e intelectuales. Los problemas de habilidades motoras pueden ser un indicador temprano de estos otros problemas. Muchos padres notan por primera vez un problema cuando los bebés muestran retrasos en los hitos del desarrollo motor. Aunque estos efectos están bien documentados, no está claro qué mecanismos moleculares causan estos déficits.

En su investigación, publicada en la revista 'Nature Neuroscience', estos investigadores trabajaron con un modelo preclínico de TEAF en el que los fetos en gestación fueron expuestos al alcohol en los días embrionarios 16 y 17, un período en el que las células cerebrales crecen predominantemente en la corteza superior, una región del cerebro que desempeña un papel clave en las capacidades motoras. Este período embrionario corresponde a la primera mitad de la gestación en los fetos humanos.

Cuando los investigadores probaron estos modelos preclínicos 30 días después del nacimiento en dos exámenes diseñados para evaluar las habilidades motoras de los músculos grandes y pequeños. Así, se mostraron déficits significativos en ambas áreas. Buscando las diferencias moleculares que podrían subyacer a esta disminución del rendimiento, los investigadores encontraron que la exposición prenatal al alcohol activaba inmediatamente una vía de señalización que hace que las células produzcan proteínas protectoras. Estas proteínas se produjeron de forma aleatoria en algunas células, en vez de uniformemente en toda la población celular.

Utilizando un modelo preclínico que les permitió rastrear los descendientes de estas neuronas que se dividen rápidamente, el equipo encontró diferencias en la expresión de 93 genes. Un gen en particular, conocido como Kcnn2, que codifica un canal de potasio activado por el calcio, estaba sobreexpresado en las células que producían proteínas de choque térmico. Este gen tiene un papel importante en el aprendizaje y la memoria. Las células en las que Kcnn2 se sobreexpresó mostraron patrones de disparo anormales.

Cuando los investigadores administraron que bloquea este canal, conocido como Tamapin y derivada del veneno del escorpión rojo de la India, los patrones de disparo de las células afectadas volvieron a la normalidad. Más importante aún, los modelos preclínicos que recibieron este fármaco a los 30 días de vida mostraron marcadas mejoras en las habilidades motoras de los músculos grandes y pequeños.

El hecho de que los modelos preclínicos pudieran seguir mostrando mejoras mucho después del daño inicial sugiere que el tratamiento de los niños con TEAF con un agente similar también podría ser eficaz, según estos investigadores.

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