Validan en ratones una técnica para proteger el corazón durante la quimioterapia sin perder la eficacia antitumoral

Archivo - Médico con un estetoscopio midiendo latidos del corazón.
Archivo - Médico con un estetoscopio midiendo latidos del corazón. - ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 2 marzo 2026 13:53

MADRID 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

El acondicionamiento isquémico remoto (RIC, por sus siglas en inglés) es una técnica sencilla y no farmacológica que ha demostrado su utilidad en modelos experimentales para proteger el corazón durante el tratamiento oncológico con antraciclinas, sin interferir en su eficacia, según revela un estudio con participación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).

Los avances en el tratamiento del cáncer han permitido que cada vez más personas superen la enfermedad. Sin embargo, algunos de los fármacos más eficaces, como las antraciclinas, pueden provocar efectos secundarios importantes sobre el corazón, que pueden manifestarse meses o incluso años después del tratamiento, afectando de forma significativa a la calidad de vida del paciente.

Este trabajo, publicado en 'Basic Research in Cardiology', aporta nueva evidencia para superar este reto, profundizando en la utilidad del acondicionamiento isquémico remoto, que ya ha demostrado un "sólido potencial" cardioprotector en estudios preclínicos y está en evaluación en ensayos clínicos.

Esta técnica consiste en aplicar, de forma controlada, breves episodios de interrupción del riego sanguíneo en una extremidad, generalmente utilizando un manguito de presión similar al empleado para medir la tensión arterial. Este estímulo activa mecanismos de protección en el organismo que ayudan al corazón a resistir mejor agresiones posteriores, como las producidas por determinados tratamientos oncológicos.

Los investigadores analizaron ratones con tumores tratados con antraciclinas, reproduciendo una situación comparable a la de los pacientes con cáncer. Los resultados muestran que los animales que recibieron el acondicionamiento isquémico remoto mantuvieron una mejor función cardíaca durante el tratamiento.

Además, y de forma especialmente relevante, este efecto cardioprotector no se asoció con un aumento del crecimiento tumoral ni con una disminución de la eficacia de la quimioterapia.

AVANZAR HACIA TERAPIAS MÁS SEGURAS

La primera autora del trabajo, Anabel Díaz-Guerra, investigadora predoctoral del CNIC financiada por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), ha puesto en valor los resultados obtenidos para avanzar hacia terapias más seguras.

En la misma línea, la codirectora de la tesis de Díaz-Guerra y miembro sénior del equipo de investigación del CNIC, Laura Cádiz, ha insistido en que se abren "nuevas vías" para mejorar la calidad de vida del paciente durante y después del tratamiento.

Estos resultados se alinean con la visión traslacional del grupo liderado por el director científico del CNIC, Borja Ibáñez, que actualmente coordina el ensayo clínico europeo 'Resilience'. Dicho estudio evalúa si el acondicionamiento isquémico remoto puede proteger el corazón de pacientes con cáncer tratados con antraciclinas, con el objetivo de reducir las complicaciones cardiovasculares a largo plazo.

El CNIC, a través del Programa de Homeostasis Miocárdica y Daño Cardiaco, investiga la toxicidad cardiovascular de los tratamientos contra el cáncer, especialmente el daño por antraciclinas, con el objetivo de desarrollar terapias eficaces y seguras.

El grupo de Ibáñez lidera proyectos europeos como ERC-Consolidator 'Matrix' y Horizon2020-HEALTH "Resilience", en colaboración con el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y el área de Enfermedades Cardiovasculares del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERCV), para reducir la insuficiencia cardíaca en supervivientes de cáncer.

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