Publicado 07/04/2020 7:59:40 +02:00CET

El uso permanente de filtros de aire beneficia a los niños asmáticos

Baby in a nap    Baby taking a nap next to her mother in the room
Baby in a nap Baby taking a nap next to her mother in the room - IRYOUCHIN - Archivo

   MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El uso permanente de un filtro de aire en el dormitorio que atrapa partículas finas de contaminación con diámetros menores a 2.5 micrómetros puede no solo mejorar significativamente la respiración en niños asmáticos sino prevenir su aparición, según un nuevo estudio realizado por científicos estadounidenses y chinos.

   Se trata del primer estudio en documentar que se producen mejoras fisiológicas en las vías respiratorias de los niños cuando se usan filtros de aire, y sugiere que con un uso constante, los filtros pueden ayudar a prevenir, no solo a aliviar, los brotes asmáticos, según publican en 'JAMA Pediatrics', una revista de la Asociación Médica Americana.

   Mientras usaban los filtros diariamente durante dos semanas, los niños del estudio experimentaron una disminución de la resistencia de las vías aéreas y la inflamación pulmonar y una mayor elasticidad de las vías respiratorias, entre otros beneficios.

   "Nuestros resultados muestran que usar un purificador de aire para reducir la exposición de las vías respiratorias inferiores a contaminantes podría ayudar a los niños asmáticos a respirar más fácilmente sin esos medicamentos costosos --asegura Junfeng Zhang, profesor de Salud Global y Ambiental en la Nicholas School of the Environment de la Universidad de Duke--. Esto garantiza un ensayo clínico para confirmar los hallazgos".

   Las partículas finas (PM2.5) son un contaminante del aire omnipresente que se origina en las emisiones de combustibles fósiles, incendios forestales y otros tipos de quema de biomasa, fuentes industriales y vehículos que funcionan con gasolina y diesel.

   Treinta veces más pequeño en diámetro que un cabello humano, estas partículas se inhalan fácilmente y pueden penetrar profundamente en las vías respiratorias pequeñas o inferiores, donde pueden desencadenar o exacerbar los síntomas del asma. Los inhaladores no ayudan, ya que solo están diseñados para abrir las vías respiratorias superiores.

Los investigadores realizaron el estudio cruzado doble ciego en un suburbio de Shanghai durante un período de contaminación moderadamente alta de PM2.5 en 2017.

   Le dieron a 43 niños con asma leve a moderada dos filtros de aire para usar en sus habitaciones. Uno era un filtro de aire de partículas de alta eficiencia (HEPA) capaz de eliminar PM2.5 y el otro era un filtro falso. Cada filtro se usó durante dos semanas en orden aleatorio con un intervalo de dos semanas en el medio. Ni los niños ni sus familias sabían qué filtro era cuál.

   Los resultados mostraron que las concentraciones de PM2.5 dentro de las habitaciones de los niños eran entre un tercio y dos tercios más bajas cuando se usaban los filtros de aire reales que cuando se usaban los falsos, explica Michael H. Bergin, profesor de ingeniería civil y ambiental en la Escuela de Ingeniería Pratt de la Universidad de Duke.

   Esta caída coincidió con mejoras significativas en la facilidad con la que el aire entra y sale de las vías respiratorias y los pulmones de los niños, añade Bergin.

   Estas mejoras incluyeron una reducción promedio del 24% en la resistencia total de la vía aérea, una reducción promedio del 43,5% en la resistencia de la vía aérea pequeña, un aumento promedio del 73,1% en la elasticidad de la vía aérea y una reducción promedio del 27,6% en el óxido nítrico exhalado, un biomarcador de inflamación pulmonar.

   Aunque los beneficios duraron solo mientras los filtros de aire reales estuvieran en uso, "es probable que si los niños usan los filtros de manera continua todos los días verán beneficios continuos", señala Zhang.

Si los ensayos clínicos confirman los hallazgos del nuevo estudio, los filtros podrían servir como una medida preventiva práctica para el manejo del asma en ambientes contaminados al aire libre o bajo techo en todo el mundo. También podrían salvar vidas en áreas cercanas a incendios forestales, aseguran los investigadores.