Publicado 18/06/2020 14:03CET

UNICEF pide fortalecer el sistema de salud mental y de apoyo psicosocial a familias y niños en España

Cómo afecta el confinamiento a la salud mental de los niños
Cómo afecta el confinamiento a la salud mental de los niños - ISTOCK

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

UNICEF ha pedido que se fortalezca el sistema de salud mental y de apoyo psicosocial a las familias y niños en España, y que la respuesta a la COVID-19 incorpore una estrategia específica sobre salud mental. "La salud mental y la salud física están íntimamente relacionadas y conectadas, y no es posible una sociedad sana, ni salir de la crisis, si no se cuida la salud mental de todas y cada una de las personas que la conforman", señalan.

Según UNICEF, España "corre el peligro de no contar con los medios adecuados para garantizar el derecho a la salud mental de los niños en nuestro país, dada la histórica infradotación de los servicios de salud mental y de apoyo psicosocial, la falta de una especialización en infancia en la Psiquiatría y la Psicología Clínica, o los problemas de coordinación entre todos los actores que intervienen".

"La salud mental de niños y adolescentes es inherente a su derecho a la salud y debe ser reconocido siempre y en toda circunstancia. La crisis provocada por la COVID-19 hace más urgente, si cabe, que se garanticen medidas de prevención y tratamiento y se fortalezca el sistema de salud mental y el de apoyo psicosocial en España con carácter permanente. Ofrecer una atención adecuada y temprana a la salud mental de los niños y adolescentes es una prioridad ineludible y urgente", explica Sara Collantes, especialista en Políticas de Infancia de UNICEF España.

Según uno de los primeros estudios disponibles realizado por la Universidad Miguel Hernández y la Università degli Studi di Perugia sobre el impacto emocional de la cuarentena en niños y adolescentes de España e Italia, el 88,9 por ciento de los padres en España constató cambios en el estado emocional y comportamiento de sus hijos, siendo los síntomas más habituales la dificultad de concentración, desinterés, irritabilidad, agitación, nerviosismo, sentimientos de soledad, inquietud y preocupación.

"Las circunstancias extraordinarias que estamos viviendo provocan respuestas emocionales extraordinarias. Lo que en otro contexto podría parecer patológico puede que no sea más que una expresión de dolor, sufrimiento o miedo durante un tiempo determinado. Por ello, es importante evitar una 'patologización' excesiva, pero también acompañar a los niños para que elaboren la experiencia de lo vivido, y detectar posibles problemas en las primeras fases", argumentan.

"Si bien es cierto que la mayoría de los niños tiene una alta capacidad de resiliencia para superar acontecimientos estresantes y traumáticos como los que podemos estar viviendo, sin desarrollar problemas de salud mental, incluso en estos caos, es necesario detectar con la mayor urgencia posible los problemas que han podido surgir para proporcionar un apoyo apropiado y evitar que desarrollen problemas de salud mental a largo plazo", señala Collantes.