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MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio ha comprobado que una simple prueba de sangre podría identificar con precisión la tuberculosis (TB), una de las principales causas de muerte en todo el mundo, en pacientes con distintos grados de exposición a la enfermedad. De confirmarse, estos resultados podrían ayudar a salvar millones de vidas y a mitigar una emergencia sanitaria mundial.
"Cada semana de retraso en el diagnóstico de la tuberculosis es importante, por lo que la identificación temprana puede permitir que el tratamiento comience antes y potencialmente reduzca la transmisión", afirma el doctor Sheng-Wei Pan, médico del departamento de neumología del Hospital General de Veteranos de Taipéi en Taiwán y autor principal del estudio.
Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que una cuarta parte de la población mundial se ha infectado con la bacteria de la tuberculosis ('Mycobacterium tuberculosis'), y entre el 5 % y el 10 % desarrollará la enfermedad activa.
La tuberculosis es casi siempre curable con antibióticos cuando se detecta 'Mycobacterium tuberculosis' en las etapas iniciales de la enfermedad. Generalmente se diagnostica mediante el análisis de muestras de esputo del paciente, que son secreciones mucosas expectoradas de los pulmones y las vías respiratorias.
"Sin embargo, no todos los pacientes pueden producir esputo cuando acuden por primera vez a consulta médica, especialmente aquellos con la enfermedad en fase inicial o con una baja carga bacteriana", explica el doctor Pan. Por ello, se necesitan con urgencia herramientas de diagnóstico que no dependan del esputo.
Para este estudio, presentado en ADLM 2026, reunión de la Asociación para el Diagnóstico y la Medicina de Laboratorio norteamericana, los investigadores evaluaron un marcador sanguíneo producido por la bacteria, denominado antígeno secretor temprano de 6 kDa (ESAT-6).
Si bien el ESAT-6 ya se había estudiado, la mayoría de los sensores utilizados para detectarlo no habían sido lo suficientemente sensibles como para distinguir la tuberculosis pulmonar activa de la infección latente por tuberculosis, la exposición a la tuberculosis u otras enfermedades pulmonares. El equipo utilizó un nuevo biosensor que superó esta limitación.
"La novedad de nuestro estudio reside en la cuantificación altamente sensible de la proteína ESAT-6 circulante", afirmó el doctor.
Los investigadores cuantificaron los niveles de ESAT-6 en muestras de sangre de 217 pacientes que presentaban una infección activa de tuberculosis pulmonar (casos) o que no la presentaban (controles).
El grupo de control se clasificó además en pacientes con enfermedad pulmonar causada por especies de 'Mycobacterium' distintas a la que causa la tuberculosis, personas con cáncer de pulmón, personas infectadas con tuberculosis latente (sin síntomas) tras haber estado expuestas a un contacto con tuberculosis, personas no infectadas que estuvieron expuestas a un contacto con tuberculosis y personas sanas sin contactos conocidos con tuberculosis.
El marcador ESAT-6 demostró ser muy eficaz para diferenciar entre pacientes con y sin tuberculosis. Además, los investigadores observaron un aumento gradual en la concentración sanguínea del marcador a lo largo del espectro de la infección tuberculosa, con los niveles más bajos en personas no infectadas que habían tenido contacto con personas con tuberculosis, cantidades intermedias en quienes presentaban tuberculosis latente y los niveles más altos en pacientes con tuberculosis activa.
Esta sólida asociación independiente se mantuvo incluso después de que los investigadores tuvieran en cuenta otros factores que podrían influir en el estado de tuberculosis de los pacientes, como la edad, el sexo y la presencia de diabetes.
A diferencia de los biomarcadores que miden la respuesta inmunitaria del organismo a la infección, el ESAT-6 se deriva directamente de la bacteria de la tuberculosis. "Creemos que esta es una de las razones por las que funciona tan bien para identificar la tuberculosis activa", subraya el doctor Pan. El estudio reveló que el ESAT-6 discriminaba mejor entre los grupos de pacientes con tuberculosis que dos marcadores sanguíneos comunes.
Dado que el estudio empleó un diseño en el que se conocía el estado de la enfermedad de los pacientes desde el principio, se necesita más investigación para confirmar que ESAT-6 puede predecir el estado de la tuberculosis en tiempo real. "Actualmente estamos planificando un estudio prospectivo para evaluar si esto puede utilizarse en un entorno clínico real", concluye Pan.
Si bien los cultivos de esputo siguen siendo esenciales para verificar la tuberculosis y proporcionar información sobre la resistencia a los medicamentos, el ESAT-6 se perfila como una herramienta práctica prometedora para la clasificación de pacientes en los casos en que los diagnósticos basados en esputo son limitados o se retrasan.