Las trombectomías para tratar el ictus se cuadruplican en una década, hasta las 9.271 en 2025

SERAM, GeNI y SENR reclaman redes de atención disponibles las 24 horas para atender ictus

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Publicado: martes, 27 octubre 2026 15:21

MADRID, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las trombectomías mecánicas, intervenciones con catéter que retiran el coágulo que obstruye una arteria cerebral en el ictus, se han cuadruplicado en una década en España, hasta alcanzar las 9.271 en 2025, frente a las 2.121 de 2015, según ha detallado el neurorradiólogo intervencionista del Universitario Virgen del Rocío de Sevilla Alejandro González.

El especialista, que ha presentado los datos en el último Congreso Anual del Grupo Español de Neurorradiología Intervencionista (GENI), celebrado en Bilbao, ha precisado que la actividad se ha multiplicado por 4,37 en 10 años y equivale en la actualidad a unas 25 intervenciones diarias.

Sin embargo, ha señalado que el crecimiento de la última década se ha estancado a lo largo del año pasado, pues la actividad apenas varió entre 2024 y 2025, cuando pasó de 9.228 a 9.271 procedimientos, un aumento del 0,5 por ciento.

El registro 'Artista' del nodo Sevilla-Huelva, también presentado en el Congreso GeNI, muestra que se ha agilizado parte del procedimiento. En concreto, el tiempo desde la punción de la arteria hasta la recanalización, como se conoce a la reapertura de la arteria, pasó de 31 minutos en 2017-2018 a 21 minutos en 2024-2025, lo que implica una reducción aproximada de un tercio.

A este respecto, cabe precisar que esta disminución corresponde a datos de esa serie en concreto y no a una media nacional, además de que describen solo una fase del tratamiento, no el tiempo completo desde el inicio del ictus. De hecho, el mismo análisis no muestra una mejora global clara del tiempo desde el comienzo de los síntomas hasta la recanalización.

MÁS RECURSOS

A raíz de estos datos, GeNI, la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) y la Sociedad Española de Neurorradiología (SENR) han abogado por evaluar el acceso al tratamiento, los tiempos asistenciales y los recursos disponibles, más allá del número de intervenciones.

"No basta con disponer de la tecnología. Necesitamos que cada paciente que pueda beneficiarse encuentre a tiempo un equipo preparado para tratarlo, viva donde viva. El objetivo no es hacer más procedimientos por sí mismos, sino reducir las secuelas del ictus", ha destacado el radiólogo intervencionista de la SERAM Eduardo Murias.

Las sociedades científicas han reclamado un refuerzo de plantillas de neurorradiología intervencionista que permita garantizar redes de atención las 24 horas del día durante todo el año. Para ello, también han apuntado la importancia de la coordinación asistencial entre servicios de Emergencias, Urgencias, Neurología, Radiología, Anestesiología y Enfermería.

Como han recordado, además de ganar minutos durante la intervención, es esencial un reconocimiento precoz de los síntomas, traslados ágiles y circuitos hospitalarios coordinados. En línea con el Ministerio de Sanidad, han recomendado llamar inmediatamente al 112 si aparecen de forma repentina dificultad para hablar o entender, desviación de la boca, pérdida de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo o pérdida brusca de visión.

IMAGEN MÉDICA, "IMPRESCINDIBLE"

SERAM, SENR y GeNI, en el marco del Día Mundial del Ictus, han subrayado el papel "imprescindible" de la imagen médica en el abordaje del ictus, desde el diagnóstico hasta la intervención. Según han apuntado, la imagen médica no solo permite reconocer qué está ocurriendo en el cerebro, también ayuda a decidir el tratamiento y a realizarlo.

"La imagen médica no es solo una fotografía del cerebro. Es la información que nos ayuda a decidir a quién tratar y el mapa que nos guía hasta el trombo", ha resaltado Eduardo Murias, especialista del Hospital Universitario Central de Asturias.

Mientras que la tomografía computarizada (TC) cerebral permite detectar una hemorragia y valorar la lesión cerebral y la angio-TC muestra las arterias y ayuda a localizar la obstrucción, los estudios de perfusión o la resonancia magnética (RM) permiten completar la evaluación en determinados pacientes, además de contribuir con información sobre el tejido cerebral que todavía podría salvarse con el tratamiento.

Cuando está indicada una trombectomía en un ictus isquémico, es decir, el causado por un coágulo, el neurorradiólogo intervencionista avanza un catéter por el interior de las arterias hasta llegar al trombo. Mediante dispositivos de extracción o aspiración, y bajo control de imagen, intenta retirar la obstrucción y restablecer la circulación sin necesidad de abrir el cráneo.

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