Tratar la bursitis, una inflamación muy frecuente sobre las articulaciones

Actualizado 30/05/2019 9:59:16 CET
Tratar la bursitis, una inflamación muy frecuente sobre las articulaciones
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / AKE NGIAMSANGUAN

MADRID, 30 May. (EDIZIONES) -

La bursitis y la tendinitis son dos trastornos muy comunes también conocidos como 'síndromes reumáticos de los tejidos blandos'. Este tipo de síndromes producen dolor, sensibilidad e inflamación en los tejidos y estructuras que rodean a las articulaciones, tales como los tendones, los ligamentos, y la bursa.

En el caso concreto de la bursitis, dolencia que surge por inflamación de la bursa, en una entrevista con Infosalus, el doctor Ángel Hernández, traumatólogo y jefe de la Unidad de Medicina Deportiva del Hospital Universitario HM Torrelodones, explica que la bursa es una bolsa cerrada y llena de líquido que tenemos en diferentes partes del cuerpo, cuya función es la de proteger las estructuras anatómicas, como los huesos y tendones. Así, actúa como un 'cojín', como una superficie de amortiguación entre los músculos y los tendones, o entre los músculos y los huesos.

Según indica, dos de las bursas que más frecuentemente se inflaman son la del codo y la de los tendones de pata de ganso en la rodilla. "Las bursas se inflaman como consecuencia de una sobrecarga de los tendones y de los huesos, mediante un mecanismo exagerado para protegerlos. Además, existe la posibilidad que la inflamación de la bursa se infecte", añade.

Desde el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos añaden en este sentido que la inflamación de la bursa, esa bolsa pequeña que protege y amortigua los huesos y otras partes del cuerpo como los músculos, tendones o piel, se produce cuando se usa demasiado una articulación o por una lesión.

"Generalmente, esta afectación se presenta en las rodillas o en los codos. Arrodillarse o apoyar los codos en una superficie dura por mucho tiempo puede desencadenar una bursitis. También, usar una articulación para hacer el mismo movimiento una y otra vez, puede agregar tensión e incrementar el riesgo", agrega, al mismo tiempo que precisa que los síntomas de la bursitis incluyen dolor e hinchazón.

El doctor Hernández, por su parte, añade que las bursas también pueden inflamarse por exceso de otros factores, como por ejemplo, de ácido úrico, o por heridas cercanas a ellas que provoquen su infección. En este sentido, el traumatólogo de HM Hospitales precisa que la bursitis provoca un aumento del tamaño, del calor, y del dolor en la zona donde aparece, así como supuración en el caso de infecciones.

"Si se provoca hay que aplicarle frío, reposo y compresión con rodilleras o coderas, y disminuir la actividad y el rozamiento sobre ellas. Los antiinflamatorios y el tratamiento antibiótico pueden ser necesarios en algunos casos. Las bursitis suelen tardar en curarse, si no son dolorosas hay que tener paciencia, y evitar la punción de las mismas para minimizar el riesgo de infección", aclara el especialista.

A su vez, desde el Instituto de Salud Norteamericano (NIH por sus siglas en inglés) añaden que para reducir el riesgo de bursitis, la persona no se debe quedar sentada durante mucho tiempo, debe proteger sus articulaciones cuando se arrodille o ponga presión en sus codos, y debe tomar descansos a menudo de las tareas repetitivas. "Normalmente se trata con descanso, con ejercicios suaves y con medicamentos. Algunos casos graves pueden necesitar cirugía", concluye.

"Por lo general la bursitis puede tratarse con reposo, hielo o medicinas. Si esto no ayuda, el doctor puede decidir inyectar un medicamento localizado, en el área alrededor de la bursa inflamada. Si aún así la bursitis no mejora en unos 6 -12 meses, puede ser necesaria una cirugía para reparar el daño a los nervios y aliviar la presión sobre la bursa", sentencia por su parte el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel americano.

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