El trasplante renal de donante vivo con grupo sanguíneo incompatible ofrece mejores resultados que la donación cruzada

Archivo - Imagen de recurso de un quirófano.
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Publicado: jueves, 19 febrero 2026 17:50

MADRID 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado en España ha demostrado que los trasplantes renales de donante vivo y grupo sanguíneo incompatible podrían ofrecer mejores resultados que los que proceden de un programa de donación de vida cruzada.

Especialistas del Hospital Clínic de Barcelona presentaron recientemente en el 55º Congreso de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) este estudio en el que analizaron 112 trasplantes renales incompatibles realizados entre 2010 y 2020, y comprobaron que la supervivencia de los pacientes fue mayor en los casos de incompatibilidad ABO frente a los del programa cruzado.

Cuando un paciente necesita un trasplante de riñón, pero su donante vivo no es compatible (por grupo sanguíneo o por anticuerpos), existen dos soluciones. En el trasplante con incompatibilidad de grupo sanguíneo, que es una de las dos estrategias posibles, el paciente recibe el riñón de su donante directo, aunque no compartan grupo sanguíneo, gracias a un tratamiento previo que reduce el riesgo de rechazo e induce la acomodación del órgano.

En la otra estrategia, que es la donación cruzada (KPD), las parejas de donante y receptor incompatibles entran en un registro nacional junto con otras y el sistema busca posibles intercambios en lo que se denomina 'cruces'. Por ejemplo, el donante de la pareja A dona al receptor de la pareja B, y el donante de la pareja B dona al receptor de la pareja A, para que así todos reciban un riñón compatible, aunque no sea el de su propio donante.

En la actualidad, las guías clínicas presentan ambas estrategias como complementarias, e incluso sinérgicas, sin mostrar una clara preferencia general sobre una de las dos, debiendo aplicarse de una manera individual a cada caso.

Ahora, este estudio ha mostrado resultados superiores en el trasplante renal de donante vivo con grupo sanguíneo incompatible. Los resultados fueron que la mortalidad fue más alta en el grupo del programa nacional cruzado (KPD), con un 16 por ciento, frente al 3,2 por ciento en el grupo ABO, afectando a la pérdida del injerto en un 34 por ciento en el grupo KPD frente al 11,3 por ciento en el grupo ABO, pero sólo por muerte de paciente, teniendo ratios similares en la supervivencia del injerto censurada por muerte. No hubo, tampoco diferencias significativas en la tasa de rechazo entre ambos grupos, aunque el perfil inmunológico era más intenso en los del programa de donación cruzada.

Los investigadores concluyen que, en su experiencia, los trasplantes renales de donante vivo con incompatibilidad de grupo sanguíneo podrían ofrecer mejores tasas de supervivencia del paciente que los trasplantes realizados mediante programa cruzado. Sin embargo, inciden en que hay que ser cautos y es necesario realizar más análisis multicéntricos para poder establecer recomendaciones claras en las parejas incompatibles.

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