Publicado 28/04/2022 14:47

Terapias dirigidas y con menor toxicidad marcan una mejora del pronóstico de los pacientes con cáncer de mama

Archivo - GEICAM celebra en San Sebastián su Simposio Internacional, cita científica de referencia en investigación en cáncer de mama
Archivo - GEICAM celebra en San Sebastián su Simposio Internacional, cita científica de referencia en investigación en cáncer de mama - JESUS M PEMÁN - Archivo

Cerca de 1.800 personas de Euskadi son diagnosticadas de esta enfermedad y la mortalidad asociada al tumor disminuye un 1% cada año

SAN SEBASTIÁN, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

El pronóstico de los pacientes con cáncer de mama ha mejorado mucho en los últimos años gracias a diagnósticos más precoces, a la utilización de terapias dirigidas a tumores concretos, a la identificación de poblaciones de pacientes que no van a necesitar la quimioterapia, y a una menor toxicidad de los tratamientos.

Estos avances van a ser analizados en el 14 Simposio Internacional del Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama, cita científica de referencia de este tumor, que este año se celebra en el Centro Kursaal de San Sebastián, hasta este viernes.

En la presentación del encuentro, han detallado que cada año entre 1.600 y 1.800 personas de Euskadi son diagnosticadas de esta enfermedad. Gracias a la investigación, la mortalidad asociada a este tumor disminuye aproximadamente un 1% cada año, con una supervivencia media superior al 80% a los 5 años del diagnóstico, según ha explicado el doctor Ander Urruticoechea, vicepresidente de GEICAM, coordinador científico del Simposio y oncólogo médico de la Unidad de Gestión del Cáncer de Gipuzkoa (OSI Donostialdea).

Sin embargo, ha afirmado que "hay mucho por avanzar en el abordaje de lo que se considera un problema social de gran magnitud", entre otros motivos porque esta enfermedad "genera muchos años potenciales de vida perdidos, al afectar a población más joven".

"La causa principal de años potenciales de vida perdidos en Gipuzkoa, por ejemplo, en los últimos años de los que tenemos datos, es el cáncer de mama, y esto es porque afecta a una población con una media de edad de unos 60 años", ha indicado, al tiempo que ha incidido en la necesidad de "mejorar los resultados en cáncer de mama e investigar cómo diagnosticar y tratar mejor a estos pacientes para disminuir la enorme carga social que supone".

MEJORA DEL PRONÓSTICO

El pronóstico de esta enfermedad, entendido no solo como la supervivencia sino como el impacto en la vida de los pacientes (afectación de la funcionalidad, incorporación al mercado de trabajo, repercusión sobre la vida familiar y laboral) ha mejorado mucho debido al diagnóstico precoz y a la incorporación de tratamientos dirigidos, ha explicado el doctor Urruticoechea.

Esto ha sido posible gracias a la personalización e individualización de las terapias, el desarrollo de moléculas dirigidas a características específicas de los tumores y la disminución del porcentaje de pacientes con quimioterapia. Estos dos últimos avances han comportado además una reducción de las toxicidades.

Por su parte, la doctora Isabel Álvarez López, miembro de la Junta Directiva de GEICAM y oncóloga médico de la Unidad de Gestión del Cáncer de Gipuzkoa ha destacado los avances en cáncer de mama cuando la enfermedad está localizada (precoz) y cuando está avanzada (metastásica).

En el primer caso, el objetivo fundamental es "conseguir los mejores resultados para cada paciente minimizando al máximo las toxicidades". "Queremos disminuir tratamientos en los grupos que menos lo necesitan y aumentarlos en los que más lo requieren, y para eso precisamos de herramientas que nos ayuden a personalizar y ser más precisos", ha señalado la especialista.

"En cáncer de mama metastásico, el objetivo de la investigación es curar, algo que está lejos de nuestro alcance; sin embargo, estamos consiguiendo, en bastantes casos, cronificar la enfermedad, con unos índices de calidad de vida bastante buenos, aunque nos falte mucho camino por recorrer", ha apuntado Álvarez.

El conocimiento de la biología del tumor está permitiendo diagnósticos "más precisos y tratamientos más dirigidos y personalizados". Esto facilita por ejemplo el abordaje de los tumores asociados a mutaciones heredadas, como las de los genes BRCA1 y BRCA2.

Los avances también están permitiendo conocer la evolución del tumor, en donde juegan un papel muy relevante los estudios moleculares y genéticos. En este sentido, también se está avanzando en las plataformas genómicas que "ayudan no solo a conocer las mutaciones sino el pronóstico y a tomar decisiones en cuanto a algunos tratamientos", han afirmado.

AVANCES EN ENFERMEDAD PRECOZ

Asimismo, están siendo investigadas moléculas que suponen "una nueva perspectiva en el abordaje del cáncer de mama precoz, como los inhibidores de ciclinas en el tratamiento adyuvante (después de la cirugía) de la enfermedad luminal de alto riesgo, con resultados positivos en algunos estudios, pero aún pendientes del impacto a más largo plazo", ha apuntado la doctora Álvarez.

Así, ha resaltado que la enfermedad se está abordando "de forma dinámica, especialmente en el subtipo HER2 positivo (HER2+), de modo que se tiene en cuenta la respuesta patológica al tratamiento para adecuar el tratamiento posterior".

También en enfermedad precoz, en el subtipo triple negativo, el más agresivo y con menos alternativas terapéuticas, la inmunoterapia asociada a quimioterapia en tratamiento neoadyuvante está suponiendo "una esperanza" para los pacientes. La doctora también ha destacado los avances terapéuticos en torno a los tumores asociados a mutaciones en línea germinal BRCA 1 y BRCA 2, gracias a los inhibidores de PARP.

En cuanto al cáncer de mama metastásico, en el subtipo luminal se ha demostrado la utilidad y eficacia de los inhibidores de ciclinas combinados con hormonoterapia, tanto en primera como en segunda línea, demostrando un retraso de la progresión de la enfermedad y un aumento de la supervivencia. En lo que respecta al subtipo luminal HER2 negativo (HER2-), estudios han revelado la eficacia de un fármaco dirigido a aquellos tumores que además presentan mutaciones de PI3K.

Respecto al subtipo HER2 positivo (HER2+), uno de los tumores donde se han producido mayores avances en los últimos años, se han incorporado nuevos fármacos, entre ellos, un inhibidor de tirosina quinasa que ha demostrado eficacia en tercera línea y que ha presentado eficacia particularmente en pacientes con enfermedad en el sistema nervioso central. Una de las últimas novedades en este subtipo de tumor ha sido un nuevo fármaco inmunoconjugado que ha demostrado eficacia en segunda y en líneas posteriores.

Más información