Suspender el tratamiento farmacológico para obesidad revierte la pérdida de peso y marcadores de salud cardíaca

Los autores del estudio enfatizan que la base del tratamiento debe ser un estilo de vida saludable y los medicamentos, complementarios

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Archivo - Obesidad. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / @ FRED WAGNER - Archivo
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Publicado: jueves, 8 enero 2026 18:22

MADRID, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) han encontrado a partir de una revisión de estudios que la suspensión del tratamiento farmacológico para la pérdida de peso lleva a un aumento del mismo a corto plazo, así como a que los marcadores de riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas vuelvan a niveles previos.

El estudio, publicado en 'The BMJ', hace hincapié en que los medicamentos utilizados para el control del peso, los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, pueden tener un éxito inicial, pero no son suficientes a largo plazo, sino que el tratamiento debe ser integral y basarse en cambios sostenidos en alimentación y estilo de vida.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores han analizado 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, en los que participaron 9.341 pacientes. La duración media del tratamiento para la pérdida de peso fue de 39 semanas, con un seguimiento medio de 32 semanas.

Así, han hallado que la tasa promedio de recuperación de peso es de 0,4 kilogramos por mes después de suspender el tratamiento farmacológico, además de que el restablecimiento del peso previo podría producirse en 1,7 años, según las proyecciones. Asimismo, los marcadores de riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas podrían regresar a los niveles previos al tratamiento en 1,4 años.

Junto a esto, han descubierto que la tasa de recuperación de peso después de suspender los medicamentos para bajar de peso es casi cuatro veces más rápida que cuando se interrumpen los cambios en la dieta y la actividad física, independientemente de la cantidad de peso perdido durante el tratamiento. A este respecto, han estimado que el peso corporal después del cese de los programas de dieta y ejercicio volvería al valor inicial en 3,9 años, en comparación con los 1,7 años después de la interrupción de la medicación.

Estos resultados se circunscriben a un contexto en el que se estima que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad interrumpen el tratamiento con medicamentos GLP-1 en los 12 meses posteriores a su inicio. Por ello, los investigadores han indicado la importancia de entender qué sucede con el peso corporal y los marcadores de riesgo de enfermedades como la diabetes y las enfermedades cardíacas después de suspender el tratamiento.

Los autores han reconocido que su trabajo presenta varias limitaciones. Por ejemplo, solo ocho estudios evaluaron el tratamiento con los nuevos fármacos GLP-1 y el período máximo de seguimiento en estos estudios fue de 12 meses tras la interrupción de la medicación. Además, pocos estudios presentaron un bajo riesgo de sesgo. Con todo, han puntualizado que utilizaron tres métodos de análisis y todos proporcionaron resultados similares, lo que agrega certeza a sus hallazgos.

En conclusión, han advertido que los hallazgos "ponen en duda la idea de que los agonistas del receptor GLP-1 son una cura perfecta para la obesidad". Por ello, han instado a ampliar la investigación sobre estrategias rentables para el control del peso a largo plazo y han reiterado que las pautas de alimentación y estilo de vida saludables deben ser la "base" del tratamiento, mientras que los medicamentos deben usarse como "complementos".

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