Actualizado 12/05/2011 19:34 CET

Suecia.- Una malla sintética podría mejorar los resultados de la cirugía que refuerza la zona pélvica tras el parto

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Un estudio multicéntrico nórdico, liderado por el Instituto Karolinska (Suecia) y publicado en 'The New England Journal of Medicine', ha demostrado que una cirugía de prolapso del órgano pélvico que la que se utiliza una malla sintética puede resultar más eficaz que la cirugía tradicional. Las ventajas están relacionadas sobre todo con la restauración de la anatomía genital y una mayor eficacia en el alivio de los síntomas, a pesar de que existe un mayor riesgo de complicaciones.

El prolapso es un problema que sufren con frecuencia las mujeres tras un parto y consiste en la pérdida de fuerza en la vagina y los órganos pélvicos, que caen y en algunos casos, sobresalen a través de la apertura vaginal.

En los últimos años, se ha observado que la cirugía de prolapso tradicional falla a menudo a la hora de conseguir los resultados buscados. En Suecia, se estima que se realizan entre 7.000 y 8.000 operaciones de prolapso cada año y en Estados Unidos, aproximadamente 300.000 procedimientos cada año.

Este estudio comparó la cirugía de prolapso tradicional con un nuevo método basado en la implantación quirúrgica de una malla de polipropileno que ofrezca soporte permanente al debilitado suelo pélvico. Este tipo de malla se usa de forma rutinaria para otras intervenciones quirúrgicas, como hernias o incontinencia.

Participaron en esta investigación un total de 389 mujeres con prolapso pélvico, de las que 200 fueron randomizadas para someterse a una cirugía con malla, mientras que otras fueron operadas de la manera convencional.

Los resultados del trabajo demuestran que la cirugía con malla redujo en riesgo de recaída e hizo que las pacientes experimentaran una significativa mejoría respecto a los síntomas del prolapso. Sin embargo, se observó también que el implante de malla causó complicaciones adicionales durante la cirugía, así como varios casos de problemas relacionados con la malla hasta un año después.

Según Christian Falconer, profesor adjunto del Instituto Karolinska y asesor senior del Hospital Danderyd, "este nuevo método quirúrgico tiene diferentes ventajas y desventajas con respecto a la cirugía tradicional".

Sin embargo, apunta, "el hecho de que el riesgo de complicaciones aumenta significa que debemos ser cuidadosos a la hora de informar a los pacientes y sopesar los 'pros' y 'contras' de ambos métodos en cada caso individual".

Falconer destaca que este estudio es importante también porque confirma un nuevo principio de tratamiento y establece el uso de un soporte vaginal permanente como método alternativo de cirugía de prolapso. Sin embargo, dice, aún se deben realizar todavía más investigaciones para reducir el riesgo de complicación y para identificar a los pacientes para los que este método podría aportar más beneficios.