Sólo el 8% de los presos tiene un trastorno mental grave

Prisión, cárcel,
FLICKR/VICTOR - Archivo
Publicado 27/09/2018 16:55:41CET

   MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Sólo el 8 por ciento de la población reclusa padece un trastorno mental grave, pero el 45 por ciento tiene depresión o consume sustancias tóxicas, según han informado el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, Alfredo Calcedo Barba, y el presidente del Comité Organizador del Congreso y responsable de la Unidad de Psiquiatría Legal del Hospital Aita Menni de Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa), Iñaki Madariaga, con motivo del XXVII Congreso Nacional de dicha sociedad científica.

   "Las personas que sufren enfermedades mentales no deben estar en la cárcel porque no es el lugar idóneo para su total curación, evolución y desarrollo", han dicho los expertos, para reclamar la puesta en marcha de unidades específicas para el tratamiento de estas personas, que representan el 25 por ciento de la población reclusa.

   Y es que, según han lamentado los doctores Calcedo y Madariaga, a diferencia de lo que ocurre en otras partes del mundo y de Europa, en España las Instituciones Penitenciarias adolecen de espacios y personal específico que pueda atender a este tipo de población.

   "Cuando hablamos de enfermedades mentales graves estamos hablando de enfermos mentales que, independientemente del diagnóstico, tienen trastornos graves del comportamiento, trastornos graves de los impulsos, desorganización de los pensamientos y conducta, que justifican el acto delictivo que han cometido", han señalado los especialistas.

   En cuanto al diagnóstico, la psicosis con esquizofrenia es la patología que más prevalencia tiene en esta población, aunque también puede haber otro tipo de cuadros como los trastornos bipolares o de personalidad. "Este tipo de pacientes suelen tener asociado un consumo de tóxicos asociado que todavía agudiza e intensifica esta situación", han apostillado.

   Por todo ello, los expertos han insistido en la urgencia que tiene, dada la dimensión social, sanitaria y judicial de esta situación, la puesta en marcha de unidades específicas, donde los pacientes reciben tratamiento psiquiátrico en medio en un entorno hospitalario y bajo estrictas medidas de seguridad.

   "En España disponemos solo de tres recursos para atender a las personas reclusas con problemas mentales: los dos hospitales penitenciarios Sevilla y Foncalent, y la Unidad de Aita Menni, por lo que es vital importancia el desarrollo de más unidades. Estas unidades básicamente van dirigidas a atender a enfermos mentales graves que, como consecuencia de su enfermedad mental, se han visto implicados en actos directivos y que desde la instancia judicial correspondiente se ha estimado que esa persona no es responsable de su acto delictivo por tener una enfermedad mental grave", han recalcado.

   En este contexto, también han reclamado la necesidad de incrementar las medidas de seguridad en las Instituciones Penitenciaras para evitar conductas agresivas y la fuga de pacientes. Algo que, tal y como han argumentado, se consigue con unas instalaciones adecuadas y garantes de seguridad y la presencia del personal asistencial experimentado que debe estar perfectamente cualificado, preparado y habituado a trabajar con personas de estas características.

"LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS CON ENFERMEDAD MENTAL NO SON VIOLENTAS"

   Por su parte, el director médico de la reputada institución sanitaria en Salud Mental de Reino Unido West London Mental Health NHS Trust, José Romero-Urcelay, ha asegurado que la mayoría de las personas con enfermedad mental no son violentas y que quienes han cometido un acto violento en el contexto directamente relacionado con una enfermedad mental se llegan a recuperar con el tratamiento adecuado y es infrecuente que cometan de nuevo un acto violento.

   "El estigma de la enfermedad mental ha disminuido en la población general, pero no tanto el estigma hacia un enfermo mental que ha cometido un delito violento en el contexto de la enfermedad. La población ha de saber que de todos los delitos que se cometen, muy pocos están cometidos por enfermos mentales. La mayoría de los homicidios no son cometidos por enfermos mentales. Es un porcentaje muy pequeño", ha subrayado el doctor.

   En sentido, Romero-Urcelay ha destacado la importancia de la Psiquiatría Legal o Forense porque es un subespecialidad de la Psiquiatría general que ayuda a las autoridades judiciales a determinar si una persona ha cometido un delito debido a una enfermedad mental, y por tanto si es responsable o no de su acto delictivo.

   Además, prosigue, la Psiquiatría Legal trata a estas personas con patologías psiquiátricas en un entorno adecuado para su recuperación y reinserción social, y evalúa riesgos y dispensa tratamientos adecuados para que no exista repetición.

   Finalmente, ha solicitado a las autoridades españolas que "tomen conciencia" de la importancia de esta subespecialidad psiquiátrica, y favorezcan que se disponga de más unidades psiquiátricas forenses y de una legislación "más clara" para equipararse a países como Holanda y Reunido Unido donde tienen más unidades y recursos para atender a aquellas personas que han cometido un delito fruto de su enfermedad mental. "La cárcel común no es un entorno adecuado para su recuperación y reinserción social", ha zanjado.