Solo cinco de cada 100 euros son destinados al abordaje de las enfermedades mentales en España

Actualizado 14/12/2011 18:15:25 CET
INESME
EUROPA PRESS

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

A pesar de que existen diez millones de españoles que padecen trastornos mentales, solamente se destinan cinco de cada cien euros a esta causa, una cifra inferior a la media europea, según se desprende de el Informe INESME 'Presente y futuro de las enfermedades más prevalentes' presentado este miércoles en Madrid.

"A las enfermedades mentales se destinan menos recursos en comparación con su prevalencia, carga asistencial y discapacidad que a otras grandes patologías", ha denunciado el coordinador del informe INESME, el doctor Celso Arango. "En tiempos de crisis no se puede pedir una mayor financiación pero sí un reparto más justo de la existente", ha apostillado.

El informe presentado revela que uno de cada cuatro individuos en edad adulta pueden llegar a padecer alguna de estas enfermedades a lo largo de su vida. "Solo estas cifras dan idea de la transcendencia social", ha señalado el presidente del Instituto de Estudios Médicos-Científicos, el profesor Jesús Honorato, quien ha reconocido que "es un campo en el que no se hacen muchas inversiones" y que "España está a la cola de Europa".

Por su parte, Arango ha afirmado que en el 70 por ciento de los casos, los síntomas comienzan en la infancia y adolescencia. De esta manera, ha abogado por destruir el "mito" de que la enfermedad mental no existe en la infancia, ya que los niños son "sufridores silentes" del ambiente en el que viven y ha apostado porque padres y educadores lleven a su hijo a consulta si el menor no alcanza los hitos evolutivos propios de su edad o si pasa de encontrarse bien a mal.

"Muchas veces las intervenciones se hacen de manera tardía", ha lamentado el coordinador del texto, quien ha afirmado que la detección precoz en este campo es una "asignatura pendiente" en España. Asimismo, según el informe, el 11 por ciento de la población infantil se encuentra en riesgo de desarrollar una mala salud mental.

CRISIS ECONÓMICA

Arango ha puesto el acento en que la situación económica actual puede constituir el "caldo de cultivo para desarrollar un enfermedad mental" y ha afirmado que se está observando un incremento de los trastornos por esta causa. No obstante, ha reconocido que "se están confundiendo problemas de adaptación esperables a situaciones críticas como el paro, las dificultades económica o la soledad con trastornos mentales".

En este sentido, ha hecho mención a un estudio respaldado por el Centro Europeo del Cerebro en el que apuntaba a que más de seis millones de españoles padecen un trastorno de ansiedad.

De este modo, el director del programa de Trastornos Bipolares del Hospital Clínico de Barcelona, el doctor Eduard Vieta, ha señalado que "la psiquiatría afronta momentos difíciles al igual que otras áreas de la medicina debido a la situación económica actual" y que el temor estriba en que los posibles recortes afecten aún más a esta especialidad.

Asimismo, ha denunciado que, en el caso particular de Barcelona, han aumentado las consultas psiquiátricas infantiles en un cinco por ciento y las adultas en un ocho por ciento y que esta situación tiene que compaginarse con el recorte anunciado por el Gobierno catalán.

También, Vieta ha criticado que "tanto en las comunidades autónomas como en los centros hospitalarios se esté limitando el acceso a determinados tratamientos aprobados". "De forma que los médicos no podemos dispensar medicamentos innovadores con eficacia basada en la evidencia, dañándose, de esta forma, la calidad asistencial", ha explicado.

ELIMINAR EL ESTIGMA SOCIAL

Por otro lado, el doctor Arango ha señalado que España tiene ante sí el "reto importante" de facilitar el acceso al mercado laboral a las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental. "Estas personas podrían trabajar parcialmente y, de esta manera, sería bueno tanto para su autoestima como para la sociedad en general", ha argumentado.

Por su parte, Vieta, ha denunciado el estigma social que padecen los enfermos mentales y los propios psicofármacos y ha abogado por eliminar la imagen que tienen estas enfermedades y estos tratamientos en la sociedad.

Por último, Honorato ha afirmado que los principales avances en el campo de la psiquiatría pasan por la clasificación de las enfermedades mentales "puesto que hasta hace poco no estaba muy claro y hay que aclararla un poco más" y disminuir los efectos secundarios de los psicofármacos.