La sociedad "no está preparada ni educada para la esterilidad"

Vicenta Giménez, psicóloga especializada en reproducción asistida
QUIRÓNSALUD
Publicado 21/09/2018 16:51:52CET

MADRID, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -

La psicóloga especializada en la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital de Día Quirónsalud Donostia, Vicenta Giménez, ha apuntado que la sociedad "no está preparada ni educada para enfrentarse a la esterilidad".

"Durante los últimos 30 años, la tecnología ha realizado grandes avances en el campo de la medicina reproductiva. Sin embargo, los éxitos obtenidos a través de ella no son del cien por cien y, a veces, el recorrido no suele ser fácil. En ocasiones, los resultados no suelen ser los esperados y las parejas suelen experimentar toda una montaña rusa de emociones durante el proceso de búsqueda del hijo", señala esta experta.

Así, explica que cuando los procesos de reproducción asistida dan como resultado varios fracasos seguidos, "surgen el estrés y la ansiedad". "Pensamos que la esterilidad es algo que les ocurre a los demás, pero no a uno mismo, y no se prepara a la sociedad ni se le educa para esta posibilidad", expone Giménez.

La psicóloga detalla que el estrés es, precisamente, un factor que "puede empeorar aún más la situación, ya que se ha demostrado que afecta directamente a la capacidad de reproducción". "En el caso de que se mantuvieran altos niveles de estrés durante un plazo de tiempo prolongado, la tasa de las hormonas prolactina, cortisol y alfa-milasa también crecería y, por lo tanto, las hormonas del estrés afectarían directamente a la capacidad reproductiva", añade.

Además, Giménez afirma que aquellos que tienen dificultades para engendrar hijos, suelen ser víctimas de una presión triple: "la familiar, cuando no dejan de preguntarte cuándo vendrá el niño; la social, cuando amigos y conocidos van aumentando la familia sin problemas aparentes; y la presión laboral, que se da sobre todo en las mujeres, ya que ven peligrar su futuro laboral".

Como conclusión, la experta resume que el primer paso para afrontar un embarazo que no llega es ponerse en manos de un especialista. "Sin embargo, también hay pautas que el paciente debe realizar por su cuenta, como ponerse en forma físicamente, llevar a cabo técnicas de relajación mental y física, e incluso, ilusionarse de algún proyecto de vida o de alguna actividad lúdica", finaliza.