Archivo - Colesterol alto en sangre. - ANUSORN NAKDEE/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
La responsable de la Unidad de Medicina Vascular y Metabolismo del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, Daiana Ibarretxe, integrante de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA), ha destacado la necesidad de identificar la hipercolesterolemia familiar (HF) durante la primera década de vida para iniciar un tratamiento temprano.
Así lo ha señalado en el marco del Día Internacional de la Hipercolesterolemia Familiar, que se conmemora este jueves, y en línea con un documento de consenso que la Sociedad Europea de Aterosclerosis (EAS, por sus siglas en inglés) publicó en julio y del que es autora.
Según detalla el consenso, este trastorno genético común se caracteriza por concentraciones elevadas de colesterol LDL durante toda la vida. Se presenta en dos formas, una es la HF heterocigota (HFHe), que afecta a aproximadamente una de cada 300 personas en todo el mundo, y la otra es la HF homocigota (HFHo), que afecta a en torno una de cada 300.000.
"Quienes la presentan nacen con concentraciones elevadas de colesterol LDL, conocido popularmente como colesterol malo, y mantienen esta exposición durante toda la vida si no reciben tratamiento. En muchos casos, el diagnóstico no se realiza hasta la edad adulta, cuando la exposición prolongada al colesterol LDL ya ha favorecido el desarrollo de arteriosclerosis", ha explicado Ibarretxe.
En este sentido, el documento de consenso insta a todos los países a establecer programas de cribado pediátrico adaptados a sus sistemas sanitarios, con el objetivo de poder iniciar un tratamiento temprano, dado que la evidencia disponible muestra que comenzar a tratar antes de la pubertad reduce la progresión de la arteriosclerosis y puede acercar la esperanza de vida de las personas con HF a la de la población general.
ESTUDIO GENÉTICO
Tras el diagnóstico de un niño, recomienda considerar un estudio genético para identificar la variante causante y facilitar un cribado en cascada para detectar a otros familiares afectados. Cada hijo de una persona con HF heterocigota tiene un 50 por ciento de probabilidades de heredarla.
Además, recomienda medir la lipoproteína(a) y determinarla al menos una vez, a partir de los cinco años, en los niños con sospecha de hipercolesterolemia familiar.
Respecto al tratamiento, señala que las estatinas continúan siendo la primera opción, y pueden asociarse a ezetimiba o a otros fármacos. También propone tratar la exposición acumulada, no solo una cifra aislada de colesterol LDL, puesto que el daño vascular depende tanto de su concentración como del número de años durante los que las arterias están expuestas a él.
Por otro lado, plantea umbrales de colesterol LDL más sensibles, según la edad y el riesgo. En concreto, propone alcanzar un LDL igual o inferior a 135 mg/dL entre los seis y los nueve años, y de 115 mg/dL desde los 10 años. Este último objetivo puede plantearse desde los seis años si existen factores que incrementen el riesgo cardiovascular.