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MADRID 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) ha propuesto un modelo de inversión sostenida y planificada en equipos de radiología para frenar y anticipar la obsolescencia tecnológica a largo plazo, para lo que estiman que España debe renovar cada año el 11,2 por ciento de los sistemas de tomografía computarizada, resonancia magnética y angiografía de sustracción digital.
Así se desprende de la segunda edición de la Guía de Renovación Tecnológica SERAM 2026, en la que los radiólogos destacan el valor de la tecnología en su trabajo diario. "Desentrañamos los misterios del cuerpo humano con los rayos X, con los ultrasonidos, con la resonancia magnética y para eso necesitamos una tecnología que esté adecuadamente construida y adecuadamente renovada", ha señalado el presidente de la SERAM, José Albillos, en rueda de prensa.
La SERAM ha puesto en evidencia que buena parte de la tecnología del Sistema Nacional de Salud (SNS) está obsoleta, como resultado de un comportamiento de inversión "altamente errático". Como ha apuntado el patrono de Fundación Signo, Ignacio López, la crisis de 2008 provocó una caída del 65 por ciento en la inversión en tecnología, situando a España entre los mayores niveles de obsolescencia en el ámbito europeo.
La pandemia de Covid-19 manifestó la necesidad de incrementar la capacidad diagnóstica, pero a pesar de la llegada de fondos a través del Plan INVEAT, que permitió una renovación masiva del equipamiento público, el análisis de SERAM confirma que el envejecimiento de la tecnología es un problema estructural y recurrente. "La realidad es que la bola se había hecho tan grande que abordar esto era difícil porque requería una inversión extraordinaria", ha apuntado López.
Para dar respuesta a esta situación, la SERAM ha creado dos indicadores: la tasa de renovación sostenible (TRS) y el número anual de compra de equipos (índice NACE). Con ellos, los radiólogos buscan promover un cambio de enfoque en el que se pase de medir la obsolescencia de forma retrospectiva a anticiparla mediante una inversión prospectiva.
Utilizando estos indicadores, la SERAM ha calculado que España necesita renovar cada año el 11,2 por ciento de los equipos disponibles en tomografía computarizada, resonancia magnética y angiografía de sustracción digital para alcanzar los valores de obsolescencia recomendados a nivel internacional.
La recomendación internacional de la Asociación Europea de la Industria de Equipos Médicos, Electrónicos y de Salud Digital (COCIR) es que el 60 por ciento de los equipos de radiología tengan una antigüedad menor de cinco años; el 30 por ciento, de entre cinco y 10 años; y el 10 por ciento, de más de 10 años.
Conseguir unos valores como estos, o aproximados, implica que, entre 2024 y 2033, se deberían adquirir 1.004 equipos de tomografía computarizada, 613 de resonancia magnética y 294 de angiografía. Esto permitiría mantener el estándar internacional de COCIR y tiene en cuenta el incremento esperado de demanda.
Sin embargo, el vocal de asuntos profesionales de la SERAM y autor principal de la guía, Luis Concepción, ha alertado de que, teniendo en cuenta la inversión que se ha realizado los años 2024 y 2025, España ya acumula un déficit significativo. En el caso de la resonancia magnética, el déficit es de 66 equipos, mientras que en tomografía computarizada es de 129 y en angiografía de 39.
INFRAESTRUCTURA CRÍTICA
La SERAM ha instado a que la tecnología en radiología sea considerada una infraestructura crítica. Entre las medidas clave para ello, han planteado la creación de un inventario nacional de los equipos de imagen médica con los que cuenta el Sistema Nacional de Salud, así como la planificación de renovaciones y adquisiciones a cinco años.
También ha abogado por implementar y mantener acuerdos marco de contraración, desplegar incentivos para reducir la obsolescencia, integrar el ecosistema digital y las tecnologías satélites asociadas a esta tecnología, y alinear al sector público y privado para garantizar estándares homogéneos de calidad y obsolescencia.
Luis Concepción ha detallado que los siguientes pasos de la SERAM serán difundir esta guía en su congreso nacional y otros foros, así como presentar los nuevos indicadores TRS y NACE a las consejerías de sanidad de las comunidades autónomas para que los conozcan e incorporen.
El subdirector general de Asuntos Generales y Económico-Presupuestarios del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Javier López, ha recordado que el Ministerio de Sanidad e INGESA trabajan en los Acuerdos Marco de Equipos de Alta Tecnología Sanitaria (AMAT) para renovar y modernizar el parque tecnológico del Sistema Nacional de Salud. Según ha comentado, el acuerdo marco para tomografía computarizada se publicará antes del próximo martes.
El secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), Pablo Crespo, ha subrayado que disponer de tecnología innovadora permite que el paciente pueda obtener un diagnóstico más preciso, predictivo y precoz, lo que revertirá en un tratamiento más eficaz.
"Hoy podemos decir que la obsolescencia ya no es una opción. Aquí hay datos que nos enfrentan a una triste realidad, que nuestro sistema sanitario tenía de manera sistémica un problema de obsolescencia tecnológica que hoy ningún gestor está dispuesto a aceptar. Y esto es una gran noticia. Y esto creo que es un avance significativo y que nos permite tener también un sistema más eficiente", ha afirmado.