Archivo - SEPAR reivindica que el abordaje integral de la salud respiratoria incluya el tratamiento no farmacológico - ANTONIOGUILLEM/ISTOCK - Archivo
MADRID 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
La miembro del Comité Científico y de Investigación de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la fisioterapeuta Beatriz Herrero Cortina, ha reivindicado un abordaje integral de la salud respiratoria que combine el tratamiento farmacológico y no farmacológico, ya que "respirar bien no consiste solo en que los pulmones funcionen con normalidad en reposo".
Tomar aire en óptimas condiciones consiste "en lograr que el sistema respiratorio responda eficientemente al aumentar las demandas", ha indicado, al tiempo que ha expuesto que "esto implica adaptar el ritmo respiratorio al esfuerzo, coordinar la respiración con el movimiento y recuperarla de forma eficaz, aspectos en los que influyen el patrón respiratorio, la frecuencia y el volumen movilizado, así como la coordinación entre inspiración y espiración".
Con motivo de la celebración, este viernes, 25 de septiembre, del Día Mundial del Pulmón, así como de la conmemoración, en 2026, del Año de la Vía Aérea, ha insistido en que respirar bien implica mucho más que tener los pulmones sanos, una espirometría normal o tratar las enfermedades respiratorias con fármacos. Por ello, y cuando esté indicado, es necesario combinar el tratamiento farmacológico con actividad física, técnicas de drenaje y control de la respiración, junto con hábitos de vida saludables.
"Incluso personas sanas pueden mantener una respiración superficial, predominantemente torácica o demasiado rápida, patrón que puede acentuarse con el estrés y ser más difícil de modificar durante el ejercicio", ha sostenido, tras lo que ha insistido en que aunque los tratamientos farmacológicos son imprescindibles para controlar muchas enfermedades respiratorias, respirar bien también depende de la condición física y de la interacción entre los pulmones, el sistema cardiovascular y la musculatura respiratoria y periférica.
En este sentido, Herrero Cortina ha declarado que el sedentarismo puede alimentar un círculo de menos actividad y más disnea que el ejercicio ayuda a romper. A ello se suman las técnicas de control de la respiración y drenaje, así como otros factores, como la postura y los hábitos de vida, ha puesto de manifiesto.
TRATAMIENTO PERSONALIZADO
Por ello, considera que el abordaje debe personalizarse a partir de los rasgos tratables de cada paciente, y es que "no todos necesitan lo mismo". "El ejercicio es fundamental ante la disnea y el desacondicionamiento; las técnicas de drenaje, en quienes acumulan secreciones; y las técnicas de control de la respiración, son especialmente útiles en pacientes de asma", ha explicado, para añadir que "la nutrición, la deshabituación tabáquica y evitar la exposición a contaminación y otros irritantes completan este abordaje".
Además, ha manifestado que la eficacia depende también de la continuidad, por lo que la adherencia al ejercicio y a las técnicas respiratorias es tan importante como al tratamiento inhalado. De cualquier forma, es necesario "apostar por desplazar el foco de la culpa del paciente", ya que "mantener estas medidas no es solo una cuestión de voluntad", sino que "requieren tiempo, esfuerzo y cambios de conducta".
Tras indicar que también existe el miedo a la disnea al realizar ejercicio, ha subrayado que la actividad física debe realizarse de forma progresiva, controlada y adaptada a cada paciente. "El ejercicio, correctamente pautado y supervisado, es una herramienta terapéutica que puede mejorar la capacidad funcional, reducir el impacto de la disnea y favorecer la calidad de vida", ha precisado.
Con todo, y como recomendaciones generales, SEPAR aboga por reducir el sedentarismo y cuidar la alimentación, dejar de fumar y evitar ambientes contaminados, y cuidar la postura, el sueño y el estrés, y aprender a reconocer los síntomas de alarma. Por su parte, aconseja a los pacientes que sigan correctamente el tratamiento inhalado; priorizar el ejercicio progresivo si predomina la disnea; trabajar el control respiratorio, identificar desencadenantes y actuar precozmente ante agudizaciones si existen síntomas variables y crisis; y, si predominan las secreciones, realizar regularmente técnicas de drenaje.