Archivo - Imagen de recurso de un hombr con pérdida de audición. - SIMARIK/ISTOCK - Archivo
MADRID 28 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha advertido de que asociar la pérdida auditiva al envejecimiento puede hacer que muchas personas mayores normalicen sus dificultades para oír y no consulten con un especialista para obtener un diagnóstico y acceder a un tratamiento.
"Tenemos que dejar de considerar la pérdida auditiva como una molestia menor o como el precio inevitable de cumplir años. Oír nos permite comunicarnos, pero también participar, relacionarnos y mantener nuestra autonomía. Por eso debemos detectar la pérdida auditiva antes, ofrecer a cada persona la solución que necesita y garantizar que pueda acceder a ella con independencia de su edad y de dónde viva", ha declarado el presidente de la SEORL-CCC, Serafín Sánchez.
Con motivo del Día Internacional de las Personas Sordas, la sociedad llama a cambiar la consideración social de la pérdida auditiva, especialmente entre las personas mayores, de modo que la hipoacusia sea percibida como un problema de salud que debe ser prevenido, detectado, diagnosticado y tratado y no como una "circunstancia" ante la que haya que resignarse.
En esta línea, explica que la edad es uno de los principales factores asociados a la pérdida auditiva, pero que "un problema de salud sea más frecuente conforme se envejece no significa que deba considerarse normal ni que no haya nada que hacer".
Así, indica que la presbiacusia -la pérdida auditiva asociada al envejecimiento- es una condición crónica que puede afectar progresivamente a la capacidad de comunicación, las relaciones sociales y la autonomía.
Los otorrinolaringólogos defienden avanzar desde un modelo basado fundamentalmente en que el propio paciente detecte el problema y solicite ayuda hacia otro en el que la salud auditiva forme parte de la vigilancia habitual de las personas mayores.
En este sentido, la SEORL-CCC considera que la atención integral de la hipoacusia debe convertirse en una prioridad sanitaria, social y económica ante el progresivo envejecimiento de la población.
"SI LA AUDIOMETRÍA SALE BIEN, ESTÁ TODO BIEN"
Los especialistas también advierten de que "oír no consiste únicamente en detectar sonidos". Así, explican que una persona puede percibir que alguien está hablando y, sin embargo, tener dificultades para comprender determinadas palabras, particularmente cuando varias personas hablan simultáneamente o existe ruido de fondo. "El conocido 'oigo, pero no entiendo' puede ser una señal de que algo no funciona correctamente y merece ser estudiado", señalan.
En este sentido, subrayan que la investigación está mostrando además que determinadas dificultades auditivas pueden no quedar reflejadas en una audiometría tonal convencional. Investigadores de la Universidad de Gante (Bélgica) trabajan actualmente en una nueva prueba para detectar la denominada sinaptopatía coclear o pérdida auditiva oculta, una alteración de las conexiones entre las células sensoriales de la cóclea y las fibras del nervio auditivo que puede dificultar la comprensión del habla con ruido incluso en personas cuyo audiograma no muestra una pérdida auditiva convencional.
La prueba, desarrollada en el marco del proyecto europeo EarDiTech, se encuentra todavía en fase experimental y pendiente de los requisitos necesarios para su utilización clínica. Su investigación ilustra, sin embargo, algo que los especialistas consideran importante trasladar a la población: "Una prueba aislada no debe sustituir la valoración clínica, por parte de un profesional especializado, de una persona que manifiesta dificultades auditivas reales".
La SEORL-CCC recomienda por ello consultar cuando aparecen señales como pedir reiteradamente que se repitan las palabras, aumentar el volumen de la televisión, perder partes de las conversaciones o tener cada vez mayores dificultades para comprender el habla en restaurantes, reuniones u otros lugares con ruido.
BAJA UTILIZACIÓN DEL IMPLANTE COCLEAR ENTRE LAS PERSONAS MAYORES
Por otra parte, la sociedad señala que la edad cronológica no determina por sí sola que una persona pueda o no beneficiarse de un implante coclear. "Cuando la pérdida auditiva es suficientemente importante y los audífonos correctamente adaptados no proporcionan una audición útil, el implante puede constituir una opción también en pacientes de edad avanzada, siempre después de una valoración individualizada", detalla.
En este punto, indica que la evidencia disponible muestra mejoras relevantes en percepción del habla y calidad de vida en personas mayores correctamente seleccionadas para la implantación. Por ello, los especialistas consideran un error que la edad actúe de facto como una barrera que impida siquiera estudiar esta posibilidad.
La SEORL-CCC ha llamado la atención sobre la baja utilización del implante coclear entre las personas mayores y sobre las desigualdades existentes entre comunidades autónomas en indicaciones y tiempos de acceso. El sistema sanitario financia el implante coclear, pero la sociedad considera necesario mejorar la información y garantizar que cualquier paciente que pueda beneficiarse sea valorado con independencia de su edad.