Archivo - Ginecología. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / YAKOBCHUKOLENA
MADRID 6 May. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha destacado el "gran potencial" de los anticuerpos conjugados dirigidos (ADC, por sus siglas en inglés) frente al receptor de folato-alfa, una prometedora diana terapéutica, en el tratamiento de los tumores de ovario pretratados con platino.
Ante la próxima celebración este viernes del Día Mundial del Cáncer de Ovario, la SEOM ha dado a conocer la evolución y los avances médicos que se han producido en los últimos años en el tratamiento de la enfermedad, como parte de su campaña de comunicación 'En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas'.
En España, el cáncer de ovario es el octavo tipo de tumor más frecuente en mujeres, con más de 3.500 casos anuales. Se trata de una enfermedad con mal pronóstico y se sitúa como la principal causa de muerte por tumores malignos ginecológicos en el mundo occidental. En torno al 70-80 por ciento de pacientes se diagnostican en estadios avanzados, lo que repercute en su alta mortalidad.
Para la SEOM, el avance más destacado en el último año para el tratamiento del cáncer de ovario resistente al platino ha sido la aprobación de relacorilant que, en combinación con nab-paclitaxel ha demostrado una mejora significativa en la supervivencia libre de progresión, ofreciendo una alternativa eficaz para pacientes que ya no responden a los tratmaientos convencionales basados en platino.
La sociedad médica ha detallado que, el año pasado, había más de 40 ADC en desarrollo clínico para el tratamiento del cáncer de ovario. Estos anticuerpos se suman a los fármacos inhibidores de PARP (iPARP), que han "revolucionado" el tratamiento del cáncer de ovario avanzado, especialmente en pacientes con mutaciones BRCA o alteraciones genómicas concretas, tanto en recaída como en tratamiento de primera línea.
Los inhibidores de PARP han demostrado beneficios, de distinta magnitud, en todos los grupos de pacientes, con o sin mutación, y en diferentes contextos de la enfermedad avanzada. Tres fármacos de este tipo, olaparib, nicaparib y rucaparib, están aprobados en España para la recaída platino sensible de cáncer de ovario y el mantenimiento de primera línea tras finalizar la quimioterapia. Rucaparib también se ha incorporado recientemente en el tratamiento de la enfermedad avanzada.
Además, durante 2023 se comunicaron "datos prometedores" de estudios de combinación de iPARP con inmunoterapia y con antiangiogénicos, una estrategia de tratamiento "especialmente interesante" para pacientes sin mutaciones de BRCA o sin déficit de recombinación homóloga, que suelen tener un menor beneficio con los iPARP en monoterapia. Este perfil de pacientes representa el "principal reto" para los próximos años.
Asimismo, la SEOM ha puesto en valor el papel de la inmunoterapia, con la aprobación el pasado febrero por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos de pembrolizumab en combinación con quimioterapia para casos específicos. Esta estrategia terapéutica se centra en pacientes cuyos tumores presentan una alta expresión de la proteína PD-L1, permitiendo que el sistema inmunitario reconozca y ataque las células cancerosas de manera más agresiva.
La SEOM también ha resaltado los últimos avances en prevención del tumor, haciendo referencia al anuncio en 2024 de que investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) habían desarrollado 'OvarianVax', la primera vacuna preventiva, dirigida a mujeres con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. La vacuna aún tiene que demostrar eficacia en ensayos clínicos en humanos.
Desde la SEOM han señalado que los pequeños avances, como la cirugía de recaída o el empleo de terapias dirigidas, podrían considerarse de "escasa relevancia" de manera aislada, pero acumulados "han llevado a cambiar en muchos casos de una manera notable el pronóstico, la supervivencia y la calidad de vida de muchas pacientes".