Publicado 01/06/2022 10:56

SEN pide no subestimar la incidencia de la miastenia gravis e insiste en trabajar para reducir los retrasos diagnósticos

Archivo - Dolor de cabeza
Archivo - Dolor de cabeza - POLLYANA VENTURA/ISTOCK - Archivo

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha pedido no subestimar la poca incidencia de la miastenia gravis, especialmente en ciertas franjas de edad, y ha insistido en que los mayores retrasos diagnósticos de la patología se dan en los casos de inicio temprano o tardío.

Así lo ha asegurado la sociedad científica con motivo de la celebración del Día Nacional contra la Miastenia Gravis, que se celebra este jueves. Una enfermedad que, según la estimación de la SEN, en España la padecen unas 15.000 personas.

El coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Neuromusculares de la SEN, Alejandro Horga, ha detallado que dicha enfermedad provoca debilidad y fatiga muscular y estos síntomas suelen aumentar en los momentos de actividad. Además, ha recalcado que en el 50-70 por ciento de los casos, los síntomas debutan en la musculatura ocular.

"La miastenia gravis produce caída de párpados o visión doble pero también puede afectar a los músculos de las extremidades o a los respiratorios. Cuando la enfermedad produce una debilidad severa en los músculos respiratorios, es cuando más peligra el pronóstico vital de los pacientes", ha asegurado.

En la actualidad, en España, indica la SEN, se diagnostican unos 700 nuevos casos cada año. Los casos que más han crecido en los últimos tiempos, señala, se producen en pacientes de edad avanzada, hasta el punto que en España el 60 por ciento de los casos corresponden a personas de entre 60-65 años. En mujeres, precisa la sociedad científica, es típico que la enfermedad debute entre los 20-40 años y, en el caso de los hombres, es frecuente que aparezca entre los 60-80 años, mientras que en un 10-15 por ciento de los casos la enfermedad se inicia en la edad infantil y juvenil.

Durante el curso de la enfermedad, los pacientes pueden experimentar exacerbaciones de los síntomas, debido a algún factor desencadenante, como el estrés, embarazo o ciclo menstrual.

"El curso natural a largo plazo de la miastenia gravis es muy variable y a pesar de que la mayoría de los pacientes desarrolla progresión de los síntomas clínicos durante los dos o tres años iniciales, gracias a los tratamientos disponibles, a largo plazo se suele conseguir un control aceptable de la enfermedad. Lo que hace que en la actualidad sean muchas las personas que consiguen pausar su progresión o incluso que sean prácticamente asintomáticos", ha explicado Horga.