Archivo - Imagen de recurso de una paciente de cuidados intensivos. - PEOPLEIMAGES/ISTOCK - Archivo
MADRID 21 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) ha alertado del bajo grado de implementación en el sistema sanitario español de fórmulas preventivas frente al síndrome post-cuidados intensivos.
Al conjunto de alteraciones físicas, psíquicas y cognitivas que experimentan, a medio y largo plazo, los pacientes que ingresan en una UCI se le conoce como síndrome post-cuidados intensivos. Lo sufren hasta tres de cada cuatro pacientes tras su ingreso en dichas unidades y, en diferente medida, también afecta a los familiares y cuidadores de estos enfermos. La aplicación de medidas que permitan reducir su desarrollo es clave para los médicos intensivistas.
La SEMICYUC, a través de su grupo SEMICYUC Humaniza, ha llevado a cabo una serie de seminarios 'online' en los que expertos de diferentes países han ido desgranando aspectos a tener en cuenta sobre este síndrome . "Con el objetivo de seguir impulsando una atención integral y centrada en las personas tras la enfermedad crítica", ha explicado Carola Giménez-Esparza, coordinadora de SEMICYUC Humaniza y Jefa del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Vega Baja de Orihuela.
En este contexto, los expertos señalan que la prevención comienza el primer día de ingreso en la UCI. Las secuelas no aparecen en el alta médica, sino que empiezan a gestarse durante la enfermedad crítica. "La aplicación precoz y sistemática de un conjunto integral y estructurado de medidas preventivas basadas en la evidencia es la intervención con mayor impacto para disminuir las secuelas físicas, cognitivas y psicológicas", subraya Giménez-Esparza.
Según los especialistas, el trabajo multidisciplinar no es una opción, sino una necesidad. La recuperación del paciente crítico requiere la participación coordinada de médicos intensivistas, enfermería de críticos, fisioterapeutas, rehabilitadores, psiquiatras y Atención Primaria.
Además, la sociedad defiende que la consulta post-UCI debe formar parte de la continuidad asistencia. Asimismo, apunta que la familia forma parte del tratamiento y también puede enfermar. La implicación activa de familiares y cuidadores durante el ingreso favorece la recuperación del paciente y reduce las secuelas emocionales.
La SEMICYUC también considera imprescindible una valoración integral y estandarizada del paciente. Igualmente subraya que el síndrome post-UCI es mucho más que debilidad muscular.
Por último, recalca que el alta de la UCI no significa el final de la enfermedad crítica. "Cada vez existe mayor evidencia de que la recuperación tras una enfermedad crítica puede prolongarse durante meses e incluso años. Nuestro compromiso como intensivistas debe extenderse más allá del episodio agudo, acompañando a pacientes y familias durante todo el proceso de recuperación", indica Giménez-Esparza.
La SEMICYUC ha comenzado a trabajar en la creación del programa 'Post-UCI Zero: Recuperando la vida después de la UCI', con el apoyo del Ministerio de Sanidad y dentro de la Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS. "Uno de los objetivos es demostrar que es posible disminuir hasta 20 puntos el porcentaje de secuelas a largo plazo en pacientes que ingresan en UCI gracias a la puesta en marcha de esas medidas", ha finalizado Giménez-Esparza.