Archivo - Doctora en una consulta médica. - DEMAERRE/ISTOCK - Archivo
MADRID 19 May. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha exigido este martes a las administraciones sanitarias un "compromiso estructural y sostenido" que permita desarrollar la Atención Primaria (AP) "al máximo", con reclamaciones concretas en materia de modelos organizativos, plantilla o presupuestos finalistas.
Así lo ha demandado la sociedad científica en el Día Mundial de la Medicina de Familia, en el que ha reivindicado el "valor estratégico" de la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) para el conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS) y de la población.
"La Medicina de Familia acompaña a las personas durante toda su vida, resuelve la inmensa mayoría de los problemas de salud y mejora los resultados clínicos gracias a la continuidad asistencial. Hablar del futuro del sistema sanitario implica necesariamente hablar del futuro de la Medicina Familiar y Comunitaria", ha resaltado.
En este sentido, la semFYC ha advertido que la especialidad afronta importantes desafíos estructurales que limitan su pleno desarrollo profesional y clínico. Entre ellos, la presión asistencial, la sobrecarga burocrática en consulta, la ausencia de planificación para cubrir la tasa de reposición natural, la falta de estabilidad profesional, las dificultades para garantizar la longitudinalidad o la insuficiente inversión específica y finalista.
Por ello, ha demandado mantener una política sostenida de convocatoria MIR que garantice adecuadamente la tasa de reposición de especialistas; adaptar la planificación de recursos humanos sanitarios a las necesidades demográficas y epidemiológicas actuales y a las previsiones futuras; y garantizar presupuestos finalistas suficientes para Atención Primaria y los distintos ámbitos de la salud comunitaria.
También ha abogado por impulsar modelos organizativos que permitan proteger la longitudinalidad y el tiempo clínico en consulta; incorporar políticas activas de conciliación y estabilidad profesional para atraer y retener el talento; reforzar la investigación y la docencia en Medicina Familiar y Comunitaria; y favorecer entornos profesionales que permitan desplegar todas las competencias clínicas de la especialidad.
UNA ESPECIALIDAD "DE MÁXIMOS"
La semFYC ha insistido en que la Medicina Familiar y Comunitaria es una especialidad "de máximos" y, así, ha referido que cuenta con la "máxima" capacidad de resolución clínica, orientación a la complejidad asistencial, longitudinalidad, accesibilidad, cercanía y equidad, capacidad de impulsar la salud comunitaria, impacto en salud poblacional y capacidad de vertebrar el Sistema Nacional de Salud.
En esta línea, ha destacado que la evidencia sostiene que la continuidad asistencial entre médico y paciente puede ser "una cuestión de vida o muerte". De hecho, apunta que mantener un mismo médico de familia durante 15 años reduce un 25 por ciento la mortalidad, un 30 por ciento el uso de Urgencias y un 28 por ciento las hospitalizaciones.
En pacientes con enfermedad cardiovascular crónica, reduce un 10 por ciento la mortalidad y un 12 por ciento las hospitalizaciones y, en diabetes tipo 2, una alta continuidad asistencial reduce entre un 25 y un 53 por ciento el riesgo de mortalidad. Por el contrario, la falta de acceso suficiente a médicos de familia se asocia con menor esperanza de vida poblacional.
Además, la sociedad ha apuntado la necesidad de preservar la dimensión humana y compasiva de la práctica clínica en un contexto cada vez más mediado por la tecnología y la inteligencia artificial, en línea con la campaña internacional impulsada este año por la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA).
"La tecnología debe ayudarnos a cuidar mejor, pero nunca sustituir aquello que hace única a la Medicina de Familia: la relación humana, el conocimiento profundo de las personas y la capacidad de acompañar", ha resaltado.