Archivo - La SEMFYC aboga por adaptar las recomendaciones generales de autocuidado en verano de manera individualizada - UAM - Archivo
MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
El coordinador del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC), el doctor Asensio López, ha manifestado que en verano "las recomendaciones generales son un buen punto de partida, pero no siempre son suficientes", por lo que aboga por "adaptarlas a la situación de cada persona".
Este es el trabajo que se lleva a cabo "desde la consulta de Medicina Familiar" y "teniendo en cuenta su estado de salud y enfermedades, los tratamientos que recibe, su entorno y sus circunstancias personales", ha indicado, al tiempo que ha destacado que "ese abordaje individualizado es clave para prevenir complicaciones".
Así, y con motivo de la celebración, este viernes, 24 de julio, del Día Internacional del Autocuidado, ha recordado que las altas temperaturas representan un factor que condiciona la salud y el bienestar de la población, y es que entre 2015 y 2025 se registraron en España 27.564 defunciones atribuibles al calor.
Al respecto, y aunque ha indicado que este afecta a toda la población, ha señalado que quienes conviven con enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedad renal, patologías respiratorias u otras crónicas pueden ser más vulnerables a los efectos del calor, ya que la deshidratación, la vasodilatación o las alteraciones en la respuesta del organismo pueden favorecer descompensaciones y dificultar el control de la enfermedad.
LOS MAYORES SON ESPECIALMENTE VULNERABLES
Además, ha apuntado que las personas mayores constituyen uno de los grupos especialmente vulnerables debido a los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento, la mayor presencia de enfermedades crónicas y el uso de ciertos tratamientos farmacológicos, como diuréticos o medicamentos que pueden alterar la hidratación o la regulación de la temperatura corporal.
En este contexto, se ha referido a la 'II Radiografía del Autocuidado de la Salud en España', impulsada por la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp) y que muestra que el 17,6 por ciento de la población identifica la temperatura de la habitación como uno de los factores que más afecta negativamente a su descanso nocturno. Cuando este se resiente también lo hacen otros hábitos que forman parte del autocuidado, ya que esta circusntancia puede traducirse en una menor actividad física, una peor hidratación, cambios en la alimentación o una mayor sensación de fatiga.
"Solemos asociar el autocuidado a grandes decisiones, como hacer ejercicio o seguir una alimentación saludable, pero también consiste en saber adaptar esos hábitos cuando cambian las circunstancias", ha resumido López, para agregar que "en verano, por ejemplo, puede ser más beneficioso modificar el horario de una caminata, buscar espacios más frescos o prestar más atención a la hidratación que intentar mantener exactamente la misma rutina".
En este sentido, aboga por "mantener una hidratación adecuada, priorizar las horas de menor temperatura para realizar actividad física, favorecer un descanso reparador, protegerse de la exposición solar y conservar correctamente los medicamentos", las cuales "son acciones sencillas que contribuyen a reducir los riesgos asociados al calor y de descompensaciones asociadas", como "mareos, deshidratación o bajadas de tensión".