MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
El coordinador del Grupo de Trabajo de Sexología de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), el doctor Antonio Ferrández Infante, ha manifestado que, ante la sospecha de una sumisión química, "es fundamental acudir a un servicio de Urgencias lo antes posible" para preservar pruebas.
"No hay que esperar al día siguiente", ha indicado, al tiempo que ha declarado que "la primera medida debe ser alejar a la persona del entorno de riesgo y solicitar ayuda al personal de seguridad o a personas de confianza". Tras ello, entran en juego los especialistas de Urgencias, "ya que muchas de las sustancias desaparecen rápidamente del organismo y retrasar la atención dificulta tanto el diagnóstico como la obtención de pruebas", ha insistido.
Además, Ferrández Infante ha declarado que si existe sospecha de agresión sexual, es recomendable no orinar, ni ducharse antes de la valoración médica, ya que estas acciones pueden comprometer la conservación de evidencias biológicas. Junto a ello, y siempre que sea posible, también conviene conservar el vaso o el envase de la bebida que pudiera haber sido manipulada.
En este contexto, ha explicado que la sumisión química continúa siendo una de las formas de agresión más difíciles de detectar y de abordar, debido a la rapidez con la que actúan las sustancias empleadas y a la frecuente utilización del alcohol como principal facilitador. "Las sustancias utilizadas en la sumisión química actúan en muy poco tiempo, por lo que muchas víctimas no son conscientes de lo que está ocurriendo hasta horas después", ha señalado.
Es en ese momento, cuando "despiertan y presentan una laguna de memoria total o parcial, desorientación y un malestar físico que no se corresponde con la cantidad de alcohol consumida", ha continuado, para añadir que entre las principales señales de alerta se halla, "además de la aparición de una embriaguez desproporcionada respecto al alcohol consumido, una dificultad extrema para mantenerse en pie o caminar, problemas para hablar o un sueño profundo y repentino".
EL ALCOHOL, LA SUSTANCIA MÁS USADA
Así, este especialista, que ha destacado la importancia del entorno de la víctima, ha apuntado que "aunque popularmente la sumisión química suele asociarse a sustancias introducidas en las bebidas o a pinchazos", el alcohol "continúa siendo la sustancia más utilizada". Los pinchazos, por su parte, "representan una forma mucho menos frecuente de sumisión química", ha declarado.
Por último, y tras recordar SEMERGEN que campañas de sensibilización como los 'Puntos Violeta' han contribuido a aumentar la conciencia social, Ferrández Infante ha sostenido que "la prevención comienza por conocer los riesgos y saber cómo actuar". "Una intervención precoz puede ser determinante tanto para proteger a la víctima como para facilitar la investigación de los hechos", ha concluido.