Archivo - Ozempic, semaglutida, - CAROLINA RUDAH/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
Se sabe que la semaglutida reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas graves, sin embargo, un nuevo estudio de expertos de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) publicado sugiere que este efecto no puede explicarse completamente por la pérdida de peso que experimentan los pacientes al tomar el fármaco.
Los investigadores, que han publicado en el 'European Heart Journal', examinaron factores de riesgo conocidos para las enfermedades cardíacas, como el peso corporal y la circunferencia de la cintura, en pacientes que participaron en un ensayo clínico de semaglutida para el sobrepeso y la obesidad. Si bien el riesgo de enfermedad cardiovascular grave fue menor en quienes tomaron el fármaco, solo la mitad de esta reducción pudo explicarse por cambios en estos factores de riesgo.
De esta forma, afirman que la semaglutida también podría estar actuando para reducir las enfermedades cardíacas de alguna otra manera, lo que significa que puede considerarse como una forma de prevenir enfermedades cardiovasculares graves, además de su uso actual como tratamiento para perder peso.
LA SEMAGLUTIDA REDUCE EL RIESGO CARDIOVASCULAR, PERO NO SOLO POR EL PESO
El estudio se basa en pacientes que participaron en un ensayo clínico de referencia llamado SELECT (Efectos de la semaglutida en los resultados cardiovasculares en personas con sobrepeso u obesidad). La mitad de los 17.604 pacientes del ensayo fueron tratados con semaglutida, un tipo de fármaco llamado agonista del receptor GLP-1, y a la otra mitad se les administró un placebo.
El estudio fue dirigido por la profesora Helen Colhoun de la Universidad de Edimburgo, Reino Unido: "Varios ensayos importantes han demostrado que los agonistas del receptor GLP-1 reducen las enfermedades cardiovasculares graves, principalmente en personas con diabetes tipo 2.
SELECT fue el primer ensayo en demostrar que estos fármacos también pueden reducir las enfermedades cardiovasculares en personas sin diabetes. En este estudio, analizamos los datos del ensayo para determinar si las reducciones en los factores de riesgo cardiovascular conocidos que observamos en el ensayo podían explicar completamente la reducción de las enfermedades cardíacas".
Los investigadores analizaron cómo factores como el peso corporal, la circunferencia de la cintura y la presión arterial cambiaron durante dos años en los participantes del ensayo. También examinaron los cambios en los análisis de sangre, incluyendo el colesterol, y los signos de diabetes, inflamación y función renal. Compararon esta información con las tasas de enfermedades cardiovasculares, como infarto, accidente cerebrovascular o muerte por enfermedad cardiovascular, en los pacientes.
Los pacientes que recibieron semaglutida perdieron peso, su circunferencia de cintura se redujo y sus análisis de sangre mejoraron. Sin embargo, al analizar todos estos factores por separado y en conjunto, los investigadores no pudieron explicar completamente la reducción del 20% en la incidencia de enfermedades cardíacas en los pacientes que recibieron el tratamiento.
MENOS DE LA MITAD DE LA REDUCCIÓN SE EXPLICA POR LOS FACTORES CONOCIDOS
El profesor Colhoun subraya que "nuestros análisis no pudieron atribuir con certeza los efectos de la semaglutida sobre las enfermedades cardiovasculares a los factores de riesgo conocidos. Tanto si combinamos todos los factores de riesgo como si analizamos subconjuntos de ellos, no más de la mitad de la reducción de las enfermedades cardíacas pudo explicarse por los cambios en estos factores".
Estos resultados sugieren que la semaglutida debería considerarse un fármaco para reducir las enfermedades cardiovasculares y no solo para bajar de peso.
"Desconocemos otros mecanismos por los que la semaglutida podría prevenir las enfermedades cardíacas, pero se han propuesto muchos otros. Entre ellos se incluyen efectos antiinflamatorios que no se reflejan completamente en los factores de riesgo medidos en el ensayo, y otros efectos directos sobre el músculo cardíaco o el revestimiento de los vasos sanguíneos. Necesitamos más investigación para explorar a fondo otros posibles mecanismos por los que la semaglutida reduce las enfermedades cardiovasculares."
UN ESTUDIO CON LIMITACIONES
Los investigadores advierten que, incluso con un estudio tan amplio como este, sus hallazgos se basan en estimaciones de riesgo, y que el ensayo incluyó pacientes que recibieron tratamiento durante la pandemia de Covid-19, lo que afectó la recopilación de datos.
También señalan que algunos pacientes del ensayo podrían haber perdido peso por otras razones además de tomar semaglutida, por ejemplo, debido a la fragilidad, lo que puede aumentar, en lugar de disminuir, el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular grave.