La selección genética podría acabar con la obesidad, los infartos o la falta de concentración, según un experto

Actualizado 19/01/2010 17:04:46 CET

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las técnicas de selección genética podría ser útil para combatir enfermedades del mundo desarrollado, como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares o los síndromes de falta de concentración, según Fernando Abellán, magíster en Derecho Sanitario y doctor en Medicina Legal por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), quien participó hoy en la Jornada 'Medicina Genética Clínica del siglo XXI', organizadas por la Fundación Salud 2000.

Según explicó a Europa Press el profesor Abellán, uno de los autores de la obra 'Medicina Genética Clínica del siglo XXI', presentada durante esta jornada, el organismo del hombre actual "no ha tenido tiempo suficiente para adaptarse genéticamente al cambio de su vida como recolector o cazador a su actual existencia urbanita y sedentaria".

"Hace 10.000 años, la mayoría de los pueblos vivían en un medio salvaje y eran cazadores o recolectores. Ahora pasamos ocho horas ante el ordenador y sin embargo, no ha habido cambios importantes en el organismo. Esto genera ciertos desajustes en el cuerpo que, para algunos autores, motiva a abrir el debate sobre las intervenciones de eugenesis", aseveró.

De esta falta de adaptación han surgido problemas de salud como la obesidad, ya que el "organismo sigue necesitando instintivamente comer unas cantidades que ahora no necesita consumir", o los problemas cardiovasculares, pues en la actualidad "pocas personas tienen tiempo de realizar el ejercicio físico que demanda su propio organismo". A su juicio, "plantear mejoras genéticas en el campo metabólico podría tener sentido en esta linea".

Asimismo, achaca la escasa capacidad de concentración del ser humano al hecho de que, para adaptarse a un medio hostil, "fue necesario desarrollar más la conciencia periférica que la capacidad de concentración en una sola cosa, para defenderse si era necesario". "Ahora, sin embargo, para evolucionar y adaptarnos, necesitamos lo contrario", acotó.

RALENTIZAR LA COAGULACION SANGUINEA

Otro de los ámbitos en los que el ser humano necesita evolucionar es la facilidad con la que coagula su sangre, "una gran ventaja cuando estás en un ambiente peligroso, donde si te haces una herida necesitas que cicatrice rápido", pero ciertamente negativo en la actualidad para ciertas personas, en las que propicia embolias y enfermedades del corazón.

A su entender, sería lícito reabrir el debate sobre este tipo de intervenciones, en las que, no obstante, "se debería siempre garantizar la seguridad de las intervenciones y que no generen desigualdades sociales, en el sentido de que estas tecnologías sean de fácil acceso sólo para una minoría que se convierta así, en una élite genética".