Publicado 12/11/2021 14:04CET

El seguimiento ocular por diabetes debe realizarse siempre en ambos ojos, aunque uno de ellos no presente afectación

Archivo - Ojo, retina
Archivo - Ojo, retina - ALEXANDERFORD/ISTOCK - Archivo

MADRID, 12 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Oftalmológico Gómez-Ulla recuerda que la afectación de la diabetes en la visión no siempre es simétrica ni simultánea, por este motivo alerta, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Diabetes este próximo 14 de noviembre, de que el seguimiento ocular por diabetes debe realizarse siempre en ambos ojos, aunque uno de ellos no presente afectación

Además, recuerda que los pacientes con diabetes tienen 25 veces más probabilidades de pérdida grave de visión que las personas que no padezcan esta dolencia, siendo esta pérdida de visión severa casi siempre evitable en más del 90% de los casos si se aplica un diagnóstico y tratamiento precoz de la enfermedad.

Atendiendo a ello, los pacientes con diabetes tipo 1 deberán realizar el primer examen oftalmológico a los 3-5 años después del diagnóstico con un seguimiento anual, mientras que los pacientes con diabetes tipo 2 deberán realizar su primer examen en el momento del diagnóstico con un seguimiento anual.

Complicaciones oculares más frecuentes La retinopatía diabética y el edema macular diabético son las complicaciones vasculares más frecuentes a nivel ocular derivadas de la diabetes, aunque también hay un riesgo incrementado de algunos tipos de glaucoma, catarata o incluso parálisis musculares.

La prevalencia de esta enfermedad ocular aumenta con la duración de la diabetes, con una tasa global de hasta un 30% y con un 10% de pacientes con riesgo alto de afectación visual grave, según los datos recogidos en el documento de consenso para la prevención y tratamiento de la Retinopatía Diabética publicado este 2021 por la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV).

Por su parte el edema macular diabético es una de las complicaciones más graves asociadas a la retinopatía diabética, pudiendo producirse en cualquier de los estadíos de esta enfermedad, y es la principal causa de ceguera en adultos menores de 50 años.

"Dadas las previsiones de incremento de la diabetes en los próximos años, situándose éstas, según la International Federation of Diabetes, en 642 millones de diabéticos a nivel mundial para el año 2040, la discapacidad visual debida a la retinopatía diabética y el edema macular diabético continuará siendo un problema relevante de salud con un aumento exponencial en el futuro", afirma la especialista en retina médica y diabetes del Instituto Oftalmológico Gómez-Ulla, la doctora Maribel Fernández.

LA COLABORACIÓN INTERDISCIPLINAR ES CLAVE

Desde la clínica se recuerda también que la colaboración entre los diferentes profesionales médicos que atienden al paciente es fundamental para un control adecuado de la enfermedad. "En el caso concreto de la afectación de la visión es preciso realizar un esfuerzo de concienciación social ya que actualmente disponemos de armas terapéuticas útiles siempre que la detección y tratamiento sean precoces y suficientemente activos", indica Fernández.

Las revisiones son fundamentales ya que la diabetes afecta a la salud de los ojos cuando la glucosa en sangre está demasiado alta. Si ésta permanece elevada mucho tiempo puede dañar los vasos sanguíneos o incluso se pueden formar nuevos vasos más débiles. Estos vasos, pueden sangrar dentro del ojo, formar tejido cicatricial o hacer que la presión intraocular suba pudiendo conducir todo esto a la ceguera, si no se tratan a tiempo estas complicaciones.

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