Archivo - La SEE sitúa como prioritario alcanzar una cobertura del 100% de la población objetivo de cribados - PIXELFIT/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los expertos de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) han manifestado que entre sus "principales prioridades" se halla la de "alcanzar una cobertura del 100 por cien de la población objetivo" de cribados, "es decir, que los programas lleguen a todas las personas a las que se dirigen".
"Aumentar la participación, garantizar la equidad en el acceso y asegurar la calidad durante todo el proceso de cribado" deben ser las metas a perseguir, según han indicado durante la celebración estos días, en la ciudad navarra de Pamplona, de la XLIV Reunión Anual de esta sociedad científica y del XXI Congreso de la Asociación Portuguesa de Epidemiología (APE).
Como han expuesto, para encarar estos desafíos es necesario "ofrecer información clara y comprensible, facilitar el acceso a las pruebas de acuerdo con las características de cada población diana y adoptar medidas que refuercen la confianza en el sistema sanitario". Con ello, es posible "aumentar la participación y reducir las desigualdades", han señalado.
"Las desigualdades sociales, territoriales, económicas, educativas, culturales y geográficas siguen condicionando el acceso a los programas de cribado de cáncer en España", han incidido, no obstante, los especialistas, que han asegurado que "estas pruebas han demostrado su capacidad para contribuir a la detección precoz y reducir la mortalidad cuando alcanzan una cobertura y calidad adecuadas".
En este contexto, han indicado que "en España, la participación en el cribado de cáncer colorrectal ronda el 43 por ciento, lejos del 65 por ciento recomendado, mientras que en el cribado de cáncer de mama se sitúa alrededor del 70 por ciento". "Esta diferencia refleja uno de los principales retos de los programas poblacionales de detección precoz: conseguir que lleguen y resulten accesibles para todas las personas a las que van dirigidos", han insistido.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA PARTICIPACIÓN
"La participación en los cribados no depende únicamente de la voluntad individual", han continuado, al tiempo que han declarado que "factores como el conocimiento sobre la enfermedad, la percepción del riesgo, la confianza en el sistema sanitario o las condiciones socioeconómicas, educativas, culturales y geográficas pueden facilitar o dificultar tanto el acceso a las pruebas como la realización de las exploraciones necesarias para confirmar un diagnóstico".
Al respecto, han informado de que "en estos momentos, en España se desarrollan tres programas poblacionales de cribado de cáncer", que son el de mama, "que recientemente se ha ampliado desde los 45 a los 74 años", el colorrectal, "ampliado de 69 a 74 años en 2025"; y el de cuello de útero. "También se están desarrollando y evaluando proyectos piloto de cribado de cáncer de pulmón y de próstata en distintas regiones para estudiar su viabilidad y coste-efectividad", han explicado.
Aunque los tres forman parte de la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y se realizan en todas las comunidades y ciudades autónomas, "existen diferencias territoriales en su organización, cobertura, acceso a las pruebas y participación". El colorrectal "está implantado en todas las comunidades autónomas, aunque con resultados desiguales", mientras que el de cuello de útero "se encuentra en transición desde un modelo oportunista hacia un programa poblacional organizado, con el objetivo de alcanzar una cobertura universal completa en 2029", han asegurado.
Tras apuntar que, "cuando están bien diseñados, organizados y evaluados", los cribados "pueden identificar tumores en fases iniciales e incluso lesiones precancerosas", el Grupo de Trabajo de Cribados de las SEE ha subrayado que "esta detección permite aplicar tratamientos más oportunos y menos invasivos, reducir secuelas y discapacidades y, en algunos casos, evitar que determinadas lesiones evolucionen hasta convertirse en cáncer".
"Además, pueden contribuir a utilizar de forma más eficiente los recursos sanitarios", ha continuado, para añadir que "aunque su puesta en marcha requiere una inversión inicial, el diagnóstico en fases tempranas puede reducir el tiempo de hospitalización y el uso de tratamientos más complejos y costosos". Por ello, ha destacado la oportunidad que representan y, de cara al futuro, ha afirmado que "aunque seguirán basándose principalmente en la edad y el sexo, podrían complementarse con modelos que tengan en cuenta los riesgos individuales".