Archivo - Imagen de recurso de una prueba de alergia. - FSA - Archivo
MADRID 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha destacado que el aumento de las enfermedades alérgicas obliga a situar la alergología como una "parte esencial" de la atención sanitaria.
Con motivo de la Semana Mundial de la Alergia, la SEAIC señala que reconocer la atención alergológica como esencial implica mejorar la visibilidad de estas enfermedades, reforzar la formación de los profesionales sanitarios y garantizar que todos los pacientes puedan acceder, con independencia de su lugar de residencia, al especialista y a los tratamientos necesarios.
"La alergología no puede considerarse una atención secundaria o complementaria. Las enfermedades alérgicas son crónicas, complejas, afectan a pacientes de todas las edades y requieren profesionales formados para diagnosticar, tratar y acompañar adecuadamente a quienes las padecen", ha indicado el presidente de la SEAIC, Ignacio Jesús Dávila.
En este contexto, la SEAIC subraya que las enfermedades alérgicas representan una carga creciente para los pacientes y para el sistema sanitario. En España, se estima que cerca del 90 por ciento de los pacientes alérgicos están polisensibilizados, es decir, son alérgicos a varios alérgenos diferentes, siendo los pólenes la fuente más frecuente.
Esta realidad se asocia con una mayor gravedad de la patología respiratoria alérgica y obliga a avanzar hacia una atención más precisa, capaz de adaptarse tanto al perfil clínico de cada paciente como a las características ambientales de cada territorio.
Según la sociedad, el alergólogo desempeña un papel clave como especialista encargado de diagnosticar y tratar las enfermedades alérgicas a lo largo de toda la vida. Desde la infancia hasta la edad adulta, aborda patologías como el asma, la rinoconjuntivitis alérgica, las alergias alimentarias, la dermatitis atópica, la alergia a medicamentos, la anafilaxia o la esofagitis eosinofílica, entre otras.
La SEAIC advierte de que muchas de ellas son crónicas, pueden condicionar de forma significativa la calidad de vida y requieren un seguimiento especializado y coordinado con otros niveles asistenciales.
LAS ENFERMEDADES ALÉRGICAS TIENEN IMPACTO ECONÓMICO EN EL SNS
La sociedad afirma que el impacto de las enfermedades alérgicas no se limita al ámbito clínico. Así, sostiene que también suponen un coste económico relevante, tanto por los gastos directos asociados a la asistencia sanitaria como por los costes indirectos vinculados a la pérdida de productividad, las bajas laborales o la reducción del rendimiento académico y profesional.
Según los datos recogidos por la SEAIC, el coste medio anual de las enfermedades alérgicas puede alcanzar hasta 1.700 euros por paciente. En el caso de la rinitis alérgica, el coste nacional se sitúa entre los 2.000 y los 3.400 millones de euros al año, mientras que el manejo del asma puede oscilar entre los 1.480 y los 3.022 millones de euros anuales, incluyendo tanto costes directos como indirectos.
Frente a esta realidad, la SEAIC defiende la necesidad de apostar por estrategias con valor clínico y sanitario a medio y largo plazo. "Entre ellas, la inmunoterapia con alérgenos ocupa un papel clave, al tratarse de la única terapia capaz de modificar el curso natural de la enfermedad alérgica. Invertir en inmunoterapia es apostar por la sostenibilidad del sistema sanitario", ha expuesto Dávila.
Formación y equidad: dos retos pendientes
Para la SEAIC, reconocer que la atención alergológica es esencial exige actuar también sobre la formación. A su juicio, pese al peso creciente de las enfermedades alérgicas en la práctica clínica, la alergología continúa teniendo una presencia insuficiente en los planes de estudio de Medicina en España.
El informe Formación en Alergología en el grado de Medicina, situación actual y recomendaciones, elaborado por la SEAIC, refleja que menos del 30 por ciento de las universidades españolas ofrece Alergología como asignatura troncal y solo un 12 por ciento la incluye como optativa.
Además, únicamente el 26 por ciento de los docentes que imparten contenidos relacionados con esta área son alergólogos. Esta carencia tiene consecuencias directas sobre la asistencia. "Si los futuros médicos no reciben una formación adecuada sobre enfermedades que se encuentran entre los motivos frecuentes de consulta en Atención Primaria, resulta más difícil garantizar una correcta identificación, derivación y atención de los pacientes alérgicos. Conscientes de ello, en la SEAIC trabajamos en la implementación de la asignatura de Alergología en todas las facultades de Medicina de España", apunta el presidente de la SEAIC.
La sociedad destaca que la equidad territorial es otro de los grandes retos. Actualmente, existen diferencias importantes en la dotación de recursos públicos destinados a la alergología, una situación que puede generar desigualdades en el diagnóstico, el seguimiento y el acceso a tratamientos eficaces.
En este sentido, Dávila subraya la necesidad de avanzar en una planificación sanitaria a largo plazo, capaz de consolidar servicios públicos de alergología, reducir desigualdades y adaptar la asistencia a la diversidad geográfica y a los distintos perfiles de sensibilización de los pacientes. Todo ello, concluye, "debe ir acompañado de una apuesta clara por el diagnóstico precoz, el acceso equitativo a tratamientos eficaces y una mayor visibilidad institucional de las enfermedades alérgicas en esta Semana Mundial de la Alergia".