Archivo - Artrosis de rodilla, dolor rodilla. - LJUBAPHOTO/ ISTOCK - Archivo
MADRID 1 Dic. (EUROPA PRESS) -
El reumatólogo del Hospital Universitari Parc Taulí (Sabadell) Cristóbal Orellana ha afirmado que el riesgo de artrosis, especialmente de rodilla y cadera, aumenta entre dos y cuatro veces en personas con obesidad, y que su prevalencia aumentará en las próximas décadas por el envejecimiento de la población y la epidemia de obesidad.
"Se ha demostrado que el riesgo de sufrir artrosis en personas obesas puede aumentar entre 2 y 4 veces, especialmente artrosis de rodilla y cadera. Esto se debe tanto al mayor desgaste mecánico sobre las articulaciones que soportan carga como al efecto inflamatorio del tejido graso", ha expresado el doctor Orellana durante el V Curso de Artrosis de la Sociedad Española de Reumatología, celebrado con la colaboración de Grünenthal.
Tras ello, ha señalado que este incremento también se ve en adultos jóvenes e incluso en adolescentes con obesidad, puesto que la combinación de sobrecarga e inflamación puede acelerar el desgaste articular desde edades tempranas.
Durante su ponencia, el especialista ha explicado que tanto el sobrepeso como la obesidad pueden influir en la eficacia de los tratamientos para la artrosis, y es que los analgésicos, la fisioterapia o las infiltraciones pueden acabar ofreciendo un alivio solo parcial o durante menos tiempo, pues la inflamación asociada al tejido graso puede reducir la respuesta del organismo a algunas terapias haciendo más difícil controlar el dolor y la progresión de la enfermedad.
De hecho, las personas con obesidad suelen obtener mejores resultados cuando combinan los tratamientos habituales con la pérdida de peso, pues así se disminuye la sobrecarga y mejora la respuesta a la rehabilitación.
"Aunque la artrosis ya establecida no desaparece, perder peso es una de las intervenciones más efectivas para evitar que avance y para recuperar parte de la función perdida", ha destacado el doctor Orellana.
UN MAYOR CONOCIMIENTO DE LA ENFERMEDAD
Por otro lado, el profesor de la Universidad de A Coriña Francisco J. Blanco ha resaltado los avances que se han logrado en los últimos años sobre la artrosis, que ha dejado de verse solo como "desgaste por la edad" para entenderse como una enfermedad compleja, en la que participan inflamación de bajo grado, cambios metabólicos, factores mecánicos y genéticos.
"Ha habido avances en el conocimiento de los mecanismos del dolor; así como en los distintos fenotipos: artrosis relacionada con obesidad y síndrome metabólico, post-traumática, inflamatoria, rápida y agresiva, etcétera, lo cual ayuda a personalizar el tratamiento y la prevención", ha agregado el profesor Blanco.
Los estudios también han logrado progresos a la hora de lograr un uso "más racional y seguro" de antiinflamatorios; en mejores protocolos para las infiltraciones intraarticulares, con criterios más claros de indicación; así como en la exploración de terapias como plasma rico en plaquetas o células mesenquimales, aunque su papel real "todavía está en evaluación" y "no son una solución universal".
El doctor Blanco también ha hablado sobre la importancia del ejercicio terapéutico bien pautado, tanto de fuerza como aeróbico y propiocepción) y la pérdida de peso en artrosis de rodilla y cadera.
"No son complementos: son el pilar del tratamiento. Los programas combinados de educación, ejercicio y autocuidados, a menudo en formato presencial o digital, han demostrado mejorar dolor, función y calidad de vida", ha incidido.
Sobre los avances en diagnóstico, ha destacado que se están investigando biomarcadores en sangre y en líquido sinovial que podrían ayudar a identificar a las personas con riesgo de artrosis rápida o más agresiva, y a monitorizar la respuesta al tratamiento.
Del mismo modo, ha subrayado la importancia de luchar contra la desinformación y los falsos mitos relacionados con esta patología, y que se debe hacer hincapié en los peligros de los tratamientos "milagro" sin base científica, que generan "falsas expectativas" y "gasto innecesario".
Otro de los reumatólogos del Hospital Universitari Parc Taulí, el doctor Joan Calvet, ha destacado la importancia de este curso, en el que se han actualizado temas "de gran importancia con una alta calidad científica" y se ha fomentado el debate sobre una enfermedad cuya prevalencia es del 29,35 por ciento en mayores de 40 años, afectando a más de siete millones de españoles, y que es una de las principales causas de dolor crónico y discapacidad.
El programa de esta edición ha estado orientado a cuestiones como el papel de la imagen en la artrosis a través de técnicas que permiten detectar cambios sutiles en el cartílago, el hueso subcondral y la membrana sinovial antes de que aparezcan daños claros en la radiografía; la cirugía conservadora de mano y rodilla, y nuevos avances en investigación, entre otras cuestiones.
"La Medicina personalizada también ha tenido su protagonismo. En este sentido, el futuro pasa por identificar subgrupos de pacientes ("fenotipos y endofenotipos") según factores clínicos, imagen, genética y biomarcadores, para ofrecer tratamientos personalizados y no tratar igual a una persona joven con artrosis post-traumática que a una persona mayor con obesidad, diabetes y artrosis poliarticular. Esto permitirá ensayos clínicos mejor diseñados y aumentar la probabilidad de que un fármaco funcione en el grupo de pacientes adecuado", ha concluido Calvet.