La ratio de enfermeras en residencias es "deficiente" ante una población envejecida, advierte un informe

El Consejo General de Enfermería exige a Sanidad un estudio completo de la situación para impulsar políticas que garanticen su presencia

Archivo - Hombre con un bastón ayudado por una enfermera.
Archivo - Hombre con un bastón ayudado por una enfermera.- INSIDE CREATIVE HOUSE/ISTOCK - Archivo
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Actualizado: martes, 24 febrero 2026 13:08

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La ratio de enfermeras en residencias es "deficiente" y "dispar" para enfrentar el creciente envejecimiento de la población, aunque faltan datos concretos, según advierte un informe liderado por el Instituto de Investigación Enfermera (IEIE) del Consejo General de Enfermería (CGE), con el aval de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica (Seegg).

   "La falta de enfermeras en las residencias de mayores pone en compromiso la atención de quienes residen en ellas. Nuestra responsabilidad como sociedad es cuidar a las personas mayores y personas dependientes en general y la respuesta que estamos dando a esta necesidad de cuidado no es la adecuada", ha aseverado este martes en rueda de prensa la vicepresidenta I del CGE, Raquel Rodríguez.

   Rodríguez ha señalado que "faltan datos" sobre el número de enfermeras que trabajan en residencias, cuántas son especialistas en geriatría y cuáles son sus condiciones laborales. Por ello, ha exigido al Ministerio de Sanidad que elabore un "estudio real" sobre las necesidades de cuidado en este ámbito por comunidades autónomas, con el objetivo de poder impulsar políticas de mejora.

   Además, ha reclamado que se priorice la contratación de enfermeras especializadas en geriatría y gerontología, a fin de que la atención a las personas mayores no sea ofrecida por otros profesionales sanitarios "menos cualificados".

   El 'Informe sobre la situación crítica de las enfermeras en las residencias en España' recoge hay unas 356.200 personas mayores en las 5.188 residencias con las que cuenta el país. Sin embargo, se estima que el número de enfermeras que trabajan en estos centros es de alrededor de 20.000, una cifra que el CGE considera insuficiente, teniendo en cuenta además que muchas de ellas trabajan en dos o tres residencias a la vez.

   De este modo, el documento apunta que hay centros residenciales sin enfermeras y que estas no llegan a cubrir todos los turnos, especialmente los de noche, lo que deja a los pacientes complejos sin vigilancia clínica durante ocho a 10 horas. Como ejemplo, el informe detalla la situación en Cantabria, donde el 24 por ciento de centros no tienen enfermeras y el 77,5 por ciento carece de cobertura nocturna.

   Las plazas de enfermeras especialistas en geriatría y gerontología han aumentado desde su puesta en marcha, pasando de 21 en 2018 a 99 en 2026, pero no es suficiente para el envejecimiento poblacional previsto, además de que la especialidad no está reconocida en todas las comunidades autónomas.

FALTA DE UN MARCO NORMATIVO

   Los acuerdos alcanzados en el Consejo Territorial de Servicios Sociales en los años 2008 y 2022 no contemplan ratios mínimas de personal enfermero en residencias para todo el país, lo que conlleva desigualdad en función del territorio. Un estudio del Sindicato de Enfermería (SATSE) de 2019 señala, por ejemplo, que en la Comunidad de Madrid se estiman 261 residentes por enfermera, mientras que en País Vasco son 91 y en Galicia, 53.

   En un análisis por comunidades autónomas, el informe actual identifica que solo nueve CCAA recogen de forma específica en una normativa que tiene que haber presencia de enfermeras en los centros. Aunque algunas de ellas precisan ratios de entre 0,01 y 0,04 y otras señalan un número de horas que deben contar con presencia enfermera, en ningún caso se asegura que haya una profesional todos los días y en todos los turnos.

   La presidenta de la Seeg, Rosa Martínez, ha alertado de una "dificultad importante" por atraer y retener profesionales sanitarios en las residencias. Según ha comentado, los convenios laborales de residencias tienen un salario base para enfermeras de 1.500 euros, aproximadamente, mientras que en Atención Primaria (AP) es de 2.000 euros. Además, ha afirmado que las enfermeras que trabajan en residencia no son bien valoradas social ni profesionalmente.

   Martínez también ha lamentado la falta de reconocimiento de la especialidad de enfermería geriátrica. En este sentido, ha detallado que de las 20.000 enfermeras que se estima que trabajan en centros residenciales, solo entre 8.500 y 9.500 serían especialistas. "Tenemos una situación de cierto intrusismo por profesionales que no tienen las competencias que tenemos las enfermeras", ha referido.

   Por su parte, el secretario general del CGE, Diego Ayuso, ha explicado que las condiciones laborales que sufren las enfermeras que trabajan en residencias se deben a que es un sector que depende de hostelería, no es un sector sanitario.

GARANTIZAR LA PRESENCIA ENFERMERA

   En este contexto, el informe subraya que las enfermeras tienen un rol estructural en las residencias y no solo complementario, pues contribuyen en la valoración biopsicosocial del paciente, en la realización de curas complejas, administración de tratamientos, detección de reagudizaciones y prevención de caídas, entre otros.

   Por todo ello, los autores del informe demandan la creación de la categoría de enfermera especialista en geriatría, con el objetivo de que las profesionales puedan desarrollar las competencias y la formación para la que está creada su formación. También reclaman la equiparación de las condiciones laborales de las enfermeras en residencias.

   Junto a esto, exigen que se blinden por ley las funciones y la presencia obligatoria de las profesionales en los centros, así como que se garantice la cobertura en todos los turnos, también en fines de semana.

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