Archivo - Ginecóloga. - GERENME/ ISTOCK - Archivo
MADRID 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
La terapia con radioyodo, que se utiliza con frecuencia en algunos tumores de tiroides, podría ser una alternativa terapéutica prometedora al uso de quimioterapia convencional frente a ciertos cánceres de ovario, según revela una investigación liderada por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y realizada en ratones.
El estudio, publicado en 'Biomedicine & Pharmacotherapy', evalúa el potencial de usar radioyodo en aquellos tumores de ovario que expresan la proteína NIS. Esta tiene la capacidad de introducir y acumular yodo en las células, lo que podría aprovecharse para dirigir de forma selectiva el efecto del radioyodo sobre las células tumorales.
El cáncer de ovario es el tumor ginecológico con mayor mortalidad, con una tasa de supervivencia del 46 por ciento a los cinco años del diagnóstico. A pesar de los avances en terapias, la supervivencia global y las recurrencias en muchos casos no han mejorado de forma significativa en los últimos años.
En este contexto, el equipo investigador ha evaluado el potencial de la terapia con yodo radiactivo (RAI) mediada por NIS, que serviría de este modo como diana terapéutica. Los resultados apuntan que esta estrategia permitiría tanto el tratamiento de la enfermedad como su monitorización mediante técnicas de imagen no invasivas.
El estudio, coordinado por el doctor Antonio de la Vieja Escolar, desde la Unidad de Tumores Endocrinos de la Unidad Funcional de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC), ha analizado muestras de tumores ováricos de pacientes y datos de cohortes disponibles, y ha podido confirmar la presencia de NIS en tumores epiteliales ováricos.
Entre los hallazgos, destaca que la administración de una dosis terapéutica del radioyodo I-131 en modelos de ratón a los que se indujo cáncer de ovario disminuyó notablemente el volumen tumoral y, en algunos casos, consiguió la desaparición completa del tumor tras 25 días de seguimiento.
Al comparar esta estrategia con fármacos quimioterápicos habituales, como cisplatino y paclitaxel, el radioyodo mostró mayor eficacia antitumoral y menos efectos secundarios en los animales. Dado que la expresión de NIS no se perdió por completo tras la quimioterapia, los autores han apuntadao que podrían explorarse enfoques terapéuticos combinados o secuenciales.
De este modo, el estudio aporta nueva evidencia clave en fase preclínica que respalda la necesidad de avanzar hacia nuevas fases de investigación que permitan probar la terapia con radioyodo en escenarios más cercanos a la práctica clínica y determinar qué perfiles tumorales podrían beneficiarse más de este enfoque.